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Cuando la presidenta Jeanine Áñez tomó juramento este miércoles al nuevo Alto Mando Militar, un aspecto que llamó la atención fue la presencia de la bandera de la Flor del Patujú en Palacio Quemado, junto a la tricolor boliviana y la wiphala  

El emblema de los pueblos indígenas del oriente boliviano aparece de esta manera por primera vez junto a dos símbolos patrios reconocidos en la Constitución Política del Estado.

La bandera de la Flor de Patujú es un símbolo de resistencia. Así lo afirma Adolfo Chávez, líder de la Cidob orgánica, que recuerda que ha sido utilizada desde hace varios años en las manifestaciones de los indígenas del oriente boliviano, especialmente en la marcha del Tipnis, que se digirió a la sede de Gobierno para exigir respeto a su territorio e impedir que una carretera pase por el medio.

“En 14 años nunca se puso al patujú en el Palacio de Gobierno, a pesar de que estamos hablando de una flor nacional. La bandera es parte de la cultura de los pueblos del oriente, la Amazonia y el Chaco boliviano”, expresó Chávez, que también subrayó que la bandera debe estar junto a las otras dos banderas en las instituciones estatales.

Asimismo, reclamó la presencia del emblema en gobernaciones y alcaldías del oriente boliviano.

“Si acá no valoramos nuestros símbolos, peor lo van a hacer en otro lado. Ahora se está dando un cambio en ese sentido y me parece acertado que la bandera este en el Palacio”, añadió Chávez.

En 2013, la Asamblea Departamental de Santa Cruz aprobó una ley que declara la bandera de la Flor de Patujú como un símbolo departamental. La norma indica que el símbolo debía flamear en cada acto oficial que se realice en la región.