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El Gobierno de Bolivia denunció y amenazó con asumir medidas constitucionales contra grupos subversivos armados, con presencia extranjera y que montan una estrategia de asfixia con bloqueo a los servicios básicos a las principales ciudades del país para generar desabastecimiento, mientras que policías y militares respaldan esa versión.

De hecho, ante la detención de nueve ciudadanos venezolanos arrestados en Guayaramerín con una insignia de la Policía Bolivariana, credenciales del Partido Socialista Unido de Venezuela, del extinto Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, e imágenes en las que se los ve portando armas de largo alcance, el Gobierno anunció ayer la expulsión de todo el personal diplomático de la embajada de Venezuela en Bolivia.

Además, negoció con Cuba la salida de 725 integrantes de la cooperación médica de ese país, ante denuncias similares.

La Policía y las FFAA denunciaron precisamente que en el choque entre un grupo de cocaleros de Chapare que intenta movilizarse hacia Cochabamba, y que fue retenido a la fuerza en Sacaba ayer por la tarde encontraron elementos que refuerzan esa hipótesis.

A través de su cuenta de Twitter, el expresidente Evo Morales, señaló: “Condeno y denuncio ante el mundo que el régimen golpista que tomó el poder por asalto en mi querida Bolivia reprime con balas de las FFAA y la Policía al pueblo que reclama pacificación y reposición del Estado de Derecho. Ahora asesinan a nuestros hermanos en Sacaba, Cochabamba”.

En la tarde de ayer la situación se complicó en Sacaba, a 10 kilómetros de Cochabamba. Horas antes, los uniformados tuvieron una larga negociación para detener el avance de los centenares de manifestantes que tenían la intención de seguir su marcha hacia Cochabamba. Fue en vano, la tensión se desbordó y se desencadenó el enfrentamiento.

Mientras tanto, en el Palacio de Gobierno de La Paz, la presidenta Jeanine Áñez apareció rodeada de policías, militares y todos los miembros de su gabinete. La mandataria manifestó que se identificaron grupos subversivos conformados por súbditos extranjeros que incitan a hechos vandálicos, como la destrucción de ductos de gas para ocasionar el desabastecimiento en algunas capitales del país. “Vamos a asumir medidas constitucionales que nos permitan restaurar el orden público y el normal desarrollo de la actividad económica para entregar después de nuestro mandato un Estado viable y con posibilidades de desarrollo”, afirmó.

Áñez se dirigió al MAS y advirtió a los integrantes del partido opositor que gobernó el país por casi 14 años. “Si quieren volver a tener poder, ganen las elecciones, porque nosotros no les vamos a permitir que nos vuelvan a robar”.

Además, desafió y les dijo: “sepan que están ante una mujer firme, ante una mujer comprometida con su país y que tiene mucho amor para los bolivianos, pero no va a permitir que se agreda así a nuestro país y ciudadanos”.

El ministro de Defensa, Fernando López, apareció en escena por primera vez, y con un discurso firme. Tampoco los mencionó, pero advirtió que se recurrirá a los recursos que pone a disposición la Constitución. “Sus FFAA, su Policía y absolutamente todos los bolivianos estamos y debemos estar dispuestos a defender el proceso democrático. Dijimos que este Gobierno transitorio iría siempre con la palabra paz y la Biblia por delante, no ha cambiado nada. Lo que ha cambiado es que vamos a empezar a actuar según lo que manda la CPE”.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, remató que el Gobierno no permitirá que esos “grupos irregulares” avancen “un milímetro más, por eso es que se están asustando y están saliendo por todas las fronteras. Estamos actuando con la ley en la mano”.

Ante la detención de los nueve venezolanos, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, responsabilizó por los hechos de violencia al exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y ratificó que se extremarán los esfuerzos para dar con extranjeros que realizan actos ‘sediciosos’ en el país.

Los datos proporcionados por Interpol en la presentación indican que los extranjeros habrían participado en los hechos de violencia en Montero y El Alto.

El Gobierno tomó una decisión concreta. Luego de que el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, felicitó por Twitter a la presidenta Áñez, ella lo conminó a enviar un embajador, y prometió que sería reconocido.

La canciller Karen Longaric puso en marcha las acciones para concretar este tema. Aseguró que pedirán a los diplomáticos “que representan al Gobierno de Nicolás Maduro” que abandonen el país. Planteó la figura de la declaración de personas no gratas, que fue utilizado en la expulsión del embajador estadounidese Philip Goldberg, emitida por Evo Morales y que degradó las relaciones con ese país.

Sin embargo, en este caso, la canciller abrió la puerta a un embajador enviado por Guaidó y de hecho, otras fuentes confirmaron que llegaría el fin de semana.

También en el ámbito político, Longaric anunció que el nuevo Gobierno, establecido tras la renuncia de Evo Morales el 10 de noviembre, abandonar la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y analiza su desvinculación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), dos organizaciones forjadas por el eje progresista con el Gobierno venezolano.

El anuncio se produce un día después de que las autoridades bolivianas arrestaran a 4 miembros de la Brigada Médica Cubana, acusados de financiar protestas violentas contra el Gobierno en funciones.

En el enfrentamiento de Sacaba, el jefe departamental de la Policía de Cochabamba, Jaime Zurita, advirtió que se identificó como organizador de la movilización a una persona que se identificó como comunicador social, vocero e incluso constituyente del MAS.

“Prometieron que no tenían nada. Nos mintieron”, lamentó el jefe policial. Enumeró que se les encontró armas de fuego, explosivos y otros. “Había escopetas, bombas caseras. No era una marcha pacífica, eso quiero recalcarlo”, insistió la autoridad.

Por su parte, el general Fernando Cuéllar, de la Brigada Aérea, fue más allá. “Tengo la información de que elementos extranjeros disparan incluso a su gente. hablamos de rifles Mausser 765, es comprobable. Suponemos que disparan desde segunda fila, y hieren a sus compañeros”. Esto fue ratificado por el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano que aseguró que uno de los fallecidos tiene estas características.

Hechos

Guaidó
El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, expresó que reconoce a la senadora opositora boliviana Jeanine Áñez como presidenta interina del país latinoamericano y señaló que es una “inspiración” para Caracas.

Demanda
Guaidó, que considera que “no se puede hablar de golpe de Estado en Bolivia”, defendió recientemente que el pueblo boliviano se ha movilizado con una “exigencia justa” contra el fraude electoral, por lo que abogó por que la crisis se resuelva con una “transición pacífica”.

Respuesta
“Como Presidenta le invito a designar al nuevo Embajador de Venezuela en Bolivia, quien será reconocido de inmediado por nuestro Gobierno”, dijo.