Desde el domingo, Homero Carvalho está internado en una clínica a causa de un padecimiento cardiaco. Una publicación que circula en redes lo vincula al MAS, pero aseguró que, aunque trabajó como funcionario, nunca fue militante. Aseveró que se trata de un intento de desprestigio profesional y personal.

¿Cómo se encuentra de salud, supimos que sufrió un cuadro cardiaco?

Sí, tuve un infarto el domingo y tuvieron que hospitalizarme. He estado en terapia intensiva hasta esta mañana (ayer), ya me estabilizaron y salí de terapia. Estoy esperando, me tienen que hacer un cateterismo para abrir algunas arterias bloqueadas. Me van a poner un stent, pero ya estoy bien.

¿Le han explicado las causas de este cuadro médico?

Sí, fue mucho estrés y mucho ejercicio. Los 22 días de paro he estado saliendo y caminando mucho, entre tres y cuatro rotondas. Estuve viendo las manifestaciones del paro pacífico y fui muy activo escribiendo.

¿En los últimos días hubo una publicación, un meme, que lo acerca al Movimiento Al Socialismo (MAS) ¿Cree que esto haya afectado a su salud?

Estamos en un momento en que se han desatado los demonios de la furia y del odio, y ese meme es producto de ello. Sin duda, yo trabajé para el Gobierno, jamás lo he negado, lo he escrito en artículos y lo expuse en entrevistas. Trabajé sin ser militante del MAS. He sido invitado, en mi calidad de escritor, para ser parte de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia y llegué a ser presidente por un par de años. Luego yo renuncié.

¿Por qué fue la renuncia?

Porque yo soy parte del más del 30% de desilusionados con el proceso de cambio. Milité en la izquierda, estuve en Nicaragua en el triunfo de la ‘revolución de la alegría’. El año pasado escribí un artículo para EL DEBER que se llamó Que se vayan los Ortega, porque habían destruido la tradición revolucionaria y se habían vuelto de ultraderecha. 

Lo mismo pienso de este proceso, que se inició como una de las grandes ilusiones del pueblo boliviano. No milito en ningún partido político, eso lo puede confirmar en los registros del Tribunal Electoral. La única vez que milité fue en la época de la dictadura, en un grupo revolucionario de izquierda.

¿Qué opina de la acusación de corrupción que se le hace?

Es una cosa extraña, el nombre de mi esposa (Carmen Sandóval) y el mío ha estado circulando para postular a miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) sin que lo hayamos pedido. Creo que intentan mellar mi prestigio profesional y como ser humano. Jamás he querido ser miembro del TSE y tampoco lo voy a aceptar. Por una sencilla razón, creo que hay gente mucho más valiosa.

No tengo ningún bien inmueble, eso lo pueden corroborar en Derechos Reales. No tengo casa y vivo en una casa de alquiler. En lo único que soy millonario es en mis cuentas de Facebook y Twitter, donde tengo miles de seguidores.