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La compañía Fitch Ratings rebajó la calificación de Bolivia a B+ y anticipa un Producto Interno Bruto (PIB) que se desacelera del 3,5%, previsto en octubre, a un 2,5% al 21 de noviembre. El mes pasado su calificación era BB- (negativa) y para 2020 anticipa un PIB del 1%.

La rebaja de las calificaciones de Bolivia a ‘B +’ refleja la erosión rápida y sostenida de los amortiguadores externos y los riesgos macroeconómicos relacionados, que se han intensificado en medio de la reciente inestabilidad política y social.

Destaca que la calificación del país sigue respaldada por un perfil favorable de la deuda del Gobierno. Sin embargo, esto se ve contrarrestado por la dependencia de los productos básicos, el bajo PIB per cápita y un clima de inversión privada débil.

Además, afirma que los volúmenes de exportación de gas cayeron bruscamente un 27% interanual hasta septiembre debido a un shock de demanda de Brasil (su contrato de suministro expira este año) y Argentina. Estas presiones externas han llevado a una fuerte reducción de las reservas internacionales netas (RIN) a $us 6.900 millones al 25 de octubre, de $us 8.900 millones a fines de 2018.

El director de Fitch, Todd Martinez, dijo a Bloomberg que “el desempeño relativamente estable y sólido de Bolivia en los últimos años y las cifras son algo engañosas porque, en nuestra opinión, reflejan políticas que parecen ser cada vez más insostenibles”.

Los déficit preocupan

Entre las amenazas que vislumbra Fitch Ratings está la vulnerabilidad a las presiones de fuga de capitales que podrían intensificarse en medio de los disturbios sociales.“La reducción del alcance de las políticas de crecimiento dirigidas por el Estado hace que las perspectivas de crecimiento a mediano plazo dependan de los esfuerzos para levantar la baja inversión privada y urgen medidas de política para corregir los grandes déficits gemelos”, señalan.

Sin embargo, en el Gobierno transitorio hay optimismo. El ministro de Economía, José Luis Parada, dijo que una vez que se normalicen las actividades, se puede esperar una recuperación de las RIN, porque existe el potencial productivo.

Sobre el déficit fiscal, cree que se va mantener lo proyectado (7,8% del PIB). “Vamos a tratar de frenar el deterioro y con las medidas como la liberación de exportaciones se pueden mejorar los ingresos”, adelantó.

Acerca de la débil inversión del sector privado, Ibo Blazicevic, presidente de la Cámara Nacional de Industrias, explicó que evidentemente el anterior Gobierno fijó una política expansiva como base del crecimiento sin tomar en cuenta la importancia de la inversión privada que reclamaron en innumerables oportunidades.

La inestabilidad política puede empeorar la situación -coincidió- y considera que por ello es imperioso que se pacifique el país y se den señales que conduzcan a un mejor clima de negocios.​“Parecería que el Gobierno de transición no tendrá el tiempo para atraer Inversión Extranjera Directa, pero puede sentar las bases para un futuro promisorio”.

Políticas necesarias

En criterio del economista José Gabriel Espinoza se debe trabajar en la confianza de los consumidores porque van a seguir los programas de Gobierno, los bonos, las políticas públicas y la estabilidad en la política laboral; entre ellos, el incremento salarial.

Sin embargo, cree que es momento de exigir un debate del modelo de crecimiento basado en consumo y venta de recursos naturales, porque se agotó- se veía desde 2014- y hay más esperanzas en un nuevo Gobierno que esté dispuesto a diversificar la matriz de ingresos del país.

Asimismo, considera que urge redistribuir los ingresos porque el nivel central concentra más del 83% de los recursos que no llegan a las economías regionales. Es lo que vemos con Tarija que tiene problemas serios en términos fiscales y del sector privado.

En tanto que el analista económico Gonzalo Chávez afirma que en materia fiscal, se debe parar con la sangría de propaganda y otros gastos superfluos. Asimismo se debería mantener un aparato gubernamental mínimo, y ser flexible con impuestos y créditos de los sectores más afectados. “Si contenemos el desangrado fiscal también rebajaremos la presión sobre las RIN”, agregó.


TRABAJAR LA CONFIANZA

ELEVADO DÉFICIT FISCAL

“La confianza del consumidor es clave. El Gobierno de transición mantendrá las políticas públicas, los bonos, habrá estabilidad”, dijo el analista José Gabriel Espinoza.

LAS EXPECTATIVAS

En criterio del economista Gonzalo Chávez los temas más importantes a trabajar son las expectativas de los agentes económicos, las personas y las empresas.