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Francia advirtió este jueves del "riesgo" de un atentado con "armas químicas o bacteriológicas", cuando los diputados se disponían a aprobar la prolongación del estado de emergencia por tres meses, seis días después de la matanza de París.

"No hay que excluir nada. Lo digo por supuesto con todas las precauciones que se imponen, pero lo sabemos y lo tenemos en mente. Puede haber riesgo de armas químicas o bacteriológicas", dijo el primer ministro Manuel Valls, al presentar el proyecto de ley sobre el estado de emergencia que la Asamblea Nacional aprobará el jueves y el Senado el viernes.

El gobierno francés autorizó el sábado a la Farmacia de las Fuerzas Armadas la distribución de un antídoto contra las armas bacteriológicas a los servicios de urgencia civiles en todo el territorio.

Otras disposiciones


Entre las medidas adicionales anunciadas por Valls figura también la creación de un nuevo centro juvenil de desradicalización, destinado principalmente a los "arrepentidos". Los pondremos "a prueba para medir su voluntad de reinserción", explicó Valls. 

Sin embargo, aseguró que los yihadistas de regreso de Siria o de Irak no tendrán cabida en él. "Su lugar está en la cárcel", manifestó en su discurso.

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Valls quiere además acelerar la adopción del Registro de Nombres de Pasajeros (PNR, por sus siglas en inglés), un fichero centralizado que permite controlar las entradas y salidas de los viajeros en el territorio europeo, considerado indispensable para combatir la amenaza yihadista.
Esta medida, reclamada también por Estados Unidos, está bloqueada en el Parlamento Europeo, que busca un equilibrio entre la protección de la vida privada y la lucha contra el terrorismo.

La dirección de la policía anunció por su parte que los agentes podrán ir armados fuera de las horas de servicio, de forma voluntaria e informando a su jerarquía.

El gobierno francés prevé que las medidas anunciadas por el presidente François Hollande para reforzar la seguridad después de los atentados, que causaron 129 muertos y más de 350 heridos, costarán al Estado 600 millones de euros (640 millones de dólares).

La búsqueda de los responsables


Unas 24 horas después del asalto policial en un suburbio de París en busca del presunto cerebro de los atentados del viernes, Abdelhamid Abaaoud, las fuerzas de seguridad belgas llevaban a cabo este jueves seis redadas en el entorno de uno de los suicidas del Estadio de Francia, Bilal Hadfi, de 20 años.

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El jueves por la mañana seguía sin saberse si Abaaoud figura entre los al menos dos muertos del asalto en Saint-Denis, al norte de París, entre ellos una mujer kamikaze. La verificación de las identidades de los cuerpos está en curso.

En esta operación antiterrorista se detuvo a ocho personas, entre las que no figuran ni él ni otro sospechoso clave, Salah Abdeslam, según el fiscal encargado de la investigación.

Se cree que Abdeslam logró huir después de haber participado en un comando que ametralló terrazas de bares y restaurantes junto a uno de sus hermanos, Brahim, que se hizo estallar.

Continúa el ataque

En el frente exterior, Francia sigue bombardeando en Siria, al igual que Rusia, golpeada por un atentado yihadista contra un avión ruso en el Sinaí egipcio. "Hay que aunar todas nuestras fuerzas", dijo este el ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius.

Su homólogo ruso, Serguei Lavroz, anunció que su país está dispuesto a cooperar con la coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos si se respeta la soberanía de Siria, su aliado.

El futuro político del presidente sirio Bashar al-Asad es uno de los principales motivos de discrepancia entre Moscú y varios países, sobre todo Francia y Estados Unidos, que quieren su dimisión.

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