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Debates entre precandidatos

Carlos P Klinsky F Hace 12/14/2019 7:00:00 AM

Ahora que empezamos a recobrar una democracia plena, es importante también construir una auténtica cultura del debate pluralista. En ese marco, deberíamos promover debates entre los precandidatos para apoyar al que tenga mejor oferta electoral y mayor credibilidad. Serían como una especie de primarias entre los aspirantes a candidatos presidenciales.

Esa sería la manera óptima de generar espacios de consenso, con programas de gobierno y propuestas para el electorado. Además, nos daría la opción de tomar decisiones en función a la que creamos que es la mejor alternativa, sin tener que recurrir nuevamente al discutible voto “útil”.

El país tiene grandes desafíos por delante, no solo en la reconstrucción de la institucionalidad republicana (independencia de poderes, balances y contrapesos, organismos de contralor neutrales), sino además en el plano económico y social, donde el régimen que cayó en noviembre dejó relevantes déficits en materia de cuentas públicas y de mala calidad en los servicios de salud y educación.

En esta nueva elección que se avecina profundicemos en la discusión sobre la Bolivia que queremos, sobre nuestra Visión País, donde hay ejes inevitables que tienen que ver con centralismo y federalización, libertad exportadora o comercio dirigido, seguridad en la propiedad privada o precariedad para la inversión, burocracia o desregulación, inserción en el mundo o política exterior ideologizada.

Hagamos POLÍTICA en mayúsculas y vayamos más allá de simpatías o antipatías personales, de cálculos pequeños y telenovelas, y enfoquémonos en lo que realmente importa. La elección nacional del 2020 será una oportunidad histórica y no podemos desperdiciarla.

Veamos el ejemplo de otros países, donde los debates entre candidatos son obligatorios. Sería una sugerencia a tener en cuenta para los nuevos magistrados del Tribunal Supremo Electoral a ser designados, que no solo tendrán la responsabilidad de asegurar unas elecciones libres sino también informadas.

Durante varios procesos electorales tuvimos un candidato privilegiado, que se negaba a debatir por sus evidentes carencias intelectuales. Estos comicios deben ser diferentes.

Transparentemos programas y propuestas, hablemos del rumbo que el país debe tomar en los próximos años y sobre cómo hacerlo. De una vez tengamos unas elecciones sin mordaza.