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El Presupuesto General del Estado (PGE) 2020, elaborado por el anterior Gobierno, fue aprobado en sus estaciones en grande y detalle, pero el Poder Ejecutivo anunció que se harán modificaciones. En la Asamblea Legislativa se hicieron algunas disminuciones en partidas como la inversión pública y comunicación.

El equipo del exministro de Economía, Luis Arce, había previsto más de Bs 286.000 millones ($us 41.091 millones) como presupuesto agregado, y el consolidado alcanza a más de Bs 214.000 millones ($us 30.747 millones). Sin embargo, ayer este monto bajó en más de $us 574 millones; es decir, que en Diputados se aprobó $us 40.517 millones, pero el presupuesto consolidado es de $us 30.172 millones.

Gasto estatal

El programa de inversión pública previsto para la próxima gestión está en el orden de los $us 4.392 millones, casi $us 1.000 millones menos que el monto económico calculado para 2019. Este año se destinaron $us 5.323 millones.

La actual administración ha sido muy clara con respecto a la necesidad de terminar con la política de excesivo e irresponsable gasto público que llevó a cabo el anterior Gobierno y que se tradujo en seis años seguidos de déficits fiscales, explicó el economista Alejandro Arana.

Así, es muy poco probable que en el contexto actual de desaceleración económica, y con un escenario externo muy poco alentador debido a los menores volúmenes de gas exportados, las consecuencias para el comercio mundial del Brexit y la guerra comercial entre China y EEUU, el Gobierno mantenga el presupuesto original que contemplaba un incremento de casi 7% en sueldos y salarios. “Más aún cuando dicho presupuesto tomaba como base una tasa de crecimiento del 4,22%, que resulta muy poco realista”, afirmó el analista.

Desde el Centro Boliviano de Economía (Cebec-Cainco) consideran que el impacto de la caída de la inversión pública implicará más de un punto porcentual menos de crecimiento del PIB para el año. Por tal motivo, ratificaron una proyección del 2,5% para 2020 como resultado del menor dinamismo del sector público.

El economista Luis Fernando García coincide en que ante una menor exportación de gas natural a Brasil y Argentina, urgen cambios en el presupuesto para disminuir el déficit fiscal. “Considero que el anterior Gobierno tenía planificado echar mano a los fondos de pensiones para seguir invirtiendo porque se fijó una meta de $us 40.000 millones, y estimaba una deuda externa superior a los $us 1.500 millones, a través de bonos”, dijo.

García considera que el Gobierno de transición debe trabajar en una norma que permita el retorno de los capitales bolivianos que están en el exterior.

Será revisado en enero

Desde hace varias semanas el ministro de Economía del Gobierno transitorio, José Luis Parada, indicó que el PGE 2020 fue elaborado por su antecesor, Luis Arce, proyecto que no fue revisado, ya que fue remitido con anterioridad a esa instancia. “No podíamos modificar un documento trabajado durante cinco meses, debíamos brindar celeridad para que la economía siga su curso”, afirmó.

Sin embargo, anticipó que una vez que la norma sea remitida al Ejecutivo se podrá hacer una revisión de lo planteado, y eso se prevé que será en los primeros días de enero de 2020.

Acerca de la asignación de mayores recursos para salud, sostuvo que su despacho estudia diferentes mecanismos para mejorar el presupuesto de ese sector. En el área de comunicación, los diputados hicieron ajustes. Así, para 2018 fue de $us 21,5 millones y para 2019 trepó a $us 75,7 millones, pero para 2020 es de $us 18,2 millones; es decir, $us 57,4 millones menos.

Para René Martínez, investigador de la Fundación Jubileo,
el déficit fiscal que se proyecta sería menor al observado en 2018 y al proyectado en 2019, lo que representaría un manejo más prudente del gasto público, que en caso de hacerse efectivo sería un elemento positivo para la salud de las finanzas públicas.

También coincide en que el ajuste se estaría registrando nuevamente por una caída de la inversión pública, ya que los gastos corrientes siguen en aumento.
Habría una reducción de los ingresos por hidrocarburos de aproximadamente (-19,3%) en relación al PGE 2019, que afectarían principalmente a las finanzas públicas subnacionales.

Sobre este tema, en el documento se observa que los departamentos del eje central acaparan un poco más del 50% de la inversión del presupuesto 2020. Santa Cruz tendrá $us 862 millones; Cochabamba, $us 887 millones y La Paz, $us 686 millones.

Otilia Choque, presidenta de la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas de la Cámara de Diputados, dijo que el proyecto del PGE perfila un crecimiento económico del 4,24% para el siguiente año y una inflación de más de 3%. Para el diputado Ignacio Soruco, el presupuesto es moderado y sostenible con respecto al crecimiento fiscal de la nación.

El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, precisó que la importación de combustibles explica el desbalance comercial boliviano y enfatizó que es urgente resolver esta sangría de divisas porque afecta a las reservas internacionacionales.

Acompañar iniciativa privada

El Cebec considera que para contrarrestar el efecto negativo anterior, el Gobierno de transición debe tomar dos medidas urgentes como priorizar la inversión pública según una evaluación cuidadosa de impacto y de rentabilidad social.

Asimismo, promover un ambiente de certidumbre y de apoyo al sector privado, el cual tiene la capacidad e intención de generar más empleo y crecimiento si se dan las condiciones adecuadas al respecto. La inversión pública debe acompañar a la inversión privada -indican- dando condiciones para mejorar la competitividad en lugar de crear empresas que se conviertan en competencia desleal al sector privado.

El ministro Parada señaló que se están garantizando todos y cada uno de los proyectos en el área rural y los bonos.