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Periodismo vs. marketing político

Hernán Cabrera M Hace 12/15/2019 7:00:00 AM

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Frente a la intensa y costosa campaña de propaganda electoral que se avecina, para lo cual los expertos en esos afanes y marketineros vienen trabajando y planificando las estrategias de los candidatos, emerge de nuevo y con más fuerza la necesidad de fortalecer y cultivar el ejercicio del periodismo responsable, comprometido con los derechos humanos y que tenga como único objetivo, el servicio a la verdad y al pueblo, que es su destinatario.

En las campañas electorales se hace todo en base a las bondades del candidato, se construye el perfil ideal del mejor candidato; se arman discursos de acuerdo al momento y a las regiones, y se manipulan a las personas para orientar su voto por ese candidato. Ya veremos las redes sociales, los canales de Tv, las radioemisoras, periódicos, pantallas gigantes en las avenidas, en los centros comerciales, en los cines, una lluvia de spots electorales, bajo la consigna de “Vote por XXX”. Y ojo que para ello, habrá mucho dinero, porque los principales competidores de esta justa electoral se la jugarán al todo o nada. Y no escamotearán recursos económicos para sacar la mejor votación posible.

Aldous Huxley, en su libro “De vuelta al mundo feliz”, señala que: “Los traficantes políticos recurren a las debilidades de los votantes, nunca a su fuerza potencial. No intentan educar a las masas y capacitarlas; se contentan con manipularlas y explotarlas. Para este fin, se movilizan y ponen en acción todos los recursos de la psicología y las ciencias sociales”.

Precisamente en este escenario es que definitivamente el rol del periodismo adquiere un enorme valor e importancia, proceso en la que los hombres y mujeres de la prensa tendrán que distinguir claramente que sus micrófonos, páginas, espacios en Tv y en las radios, que no pueden ser carta blanca para que los candidatos digan y discurseen lo que quieran.

Una cosa es el marketing político, en el que los candidatos pueden hacer o decir lo que ellos quieran, mostrarse como los mejores, más grandes, más buenos.

De cara al país, el ejercicio del periodismo libre y la existencia de los medios de comunicación son indispensables para la supervivencia de la democracia.

Tienen que estar a la altura de esos enormes desafíos.