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Lisbeth Aranda no deja de agradecer a Dios por "salvarle la vida" después de un accidente de moto en el que se fracturó siete costillas y se perforó el pulmón derecho. "Mi pulmón colapsó y estuve conectada a aparatos que me ayudaron a respirar", contó.

El lunes, la modelo fue internada de emergencia e intervenida quirúrgicamente para resolver el problema con su órgano, que empezó a fallar. "Me salvé de la muerte por un milagro, pero mi familia sufrió mucho", expresó.

A pesar de los malos momentos, Aranda confesó que está contenta y agradecida porque ya pasó lo peor. "Ahora solo debo hacer reposo en casa y ejercicios con el fisioterapeuta durante un tiempo, hasta que el médico diga que estoy reestablecida completamente", dijo.