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El fútbol femenino tenía en el Mundial de Francia su gran oportunidad para dar el gran salto y el objetivo quedó a medio camino, con un avance notable en varios países, pero todavía con problemas para un gran aumento de la afluencia a los estadios o las audiencias televisivas.

La estadounidense Megan Rapinoe, nueva Balón de Oro, valoró recientemente a la revista France Football lo que ha supuesto este 2019: "En nuestro caso, la victoria iba a permitir al fútbol femenino, no solamente estadounidense, dar un gran paso hacia adelante. El título mundial llevó nuestro combate por la igualdad a otra dimensión".

¿Un ejemplo de ello? El de Australia. Esa selección, eliminada en octavos de final de Francia-2019, consiguió recibir el mismo salario que sus homólogos masculinos, en virtud a un acuerdo con la Federación nacional (FFA), que aceptó también que las 'Matildas' viajen en clase 'business' en los aviones, como los 'Socceroos'.

"El fútbol es el deporte de todo el mundo. Este nuevo convenio colectivo constituye un paso más hacia los valores de igualdad, integración e igualdad de oportunidades", celebró Chris Nikou, presidente de la FFA.

El reto está siendo más laborioso en países como España, en el que las jugadoras tuvieron que anunciar una huelga para conseguir una negociación y mejorar su situación. Se aprobó para ellas un salario mínimo de 16.000 euros anuales (a tiempo completo) y el final de los contratos a tiempo parcial, no lo suficientemente remunerados.

"Ya basta"

En Italia, el Mundial exitoso de las 'Azzurre' -cuartofinalistas- les ha dado más visibilidad y una plataforma para sus denuncias.

"Yo, a los 30 años, no cotizo (...) y no tengo ninguna protección", denunció Sara Gama, capitana de la Juventus y de la selección italiana.

"Es hora de decir que ya basta con estas discriminaciones, los políticos tienen que ponerse con esto", apoyó la seleccionadora nacional, Milena Bertolini.

Su deseo ha sido en parte satisfecho. Recientemente se aprobó una enmienda que contempla que los clubes que firmen contratos con mujeres deportistas podrán ser exonerados durante tres años del pago de todas las contribuciones sociales.

"Estamos en el buen camino, pero el objetivo todavía no se ha alcanzado", comentó Gama a Sky.

Italia, un paso por detrás de países europeos como Inglaterra, Alemania o Francia, podría apoyarse para mejorar en el futuro formato de la Liga de Campeones, con una fase de grupos y derechos televisivos centralizados, como en categoría masculina.

Tanto a nivel europeo como nacional, las diferentes instancias del fútbol buscan hacer más atractiva una disciplina que sólo consigue atraer a multitudes en ocasiones puntuales.

Hay casos aislados, como los casi 78.000 espectadores que asistieron al Inglaterra-Alemania de noviembre en Wembley, pero el fútbol femenino tiene un problema de asistencia a los estadios, especialmente en los campeonatos nacionales.

Nuevas competiciones

"Las afluencias son muy modestas sin contar el Lyon. Todavía no se superan los 3.000 (espectadores)", reconoció a la AFP Noël Le Graët, presidente de la Federación Francesa de fútbol. "Pero hay estadios, se televisa y hay un nuevo patrocinador (Arkema)", subrayó, para lanzar un mensaje optimista.

Francia cuenta con el Lyon, el equipo que ha ganado las cuatro últimas Ligas de Campeones, y ser anfitrión del Mundial dio popularidad al fútbol femenino.

Las galas fueron semifinalistas de 'su' Mundial y desde ese torneo el interés mediático se ha debilitado, con audiencias televisivas estancadas o a la baja.

Después de batir récords de audiencia durante el Mundial, el amistoso contra España en agosto atrajo la atención de 1,2 millones de telespectadores en la cadena M6 y en noviembre la cifra en W9 bajó a 850.000 personas para seguir el duelo ante Serbia, de las eliminatorias para la Eurocopa de 2021.

Para intentar reavivar la llama, la Federación Francesa ha impulsado una nueva competición, el "Torneo de Francia", cuya primera edición en marzo reunirá a la selección local, Brasil, Canadá y la subcampeona mundial Holanda.

También está el proyecto de organizar cada agosto duelos entre los campeones de Francia e Inglaterra.

En pleno crecimiento, las ideas siguen fluyendo alrededor del fútbol femenino.