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El líder del grupo chií libanés Hezbolá, Hasan Nasralá, aseguró este viernes que seguirá la senda del comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní (IRGC), el general Qasem Soleimani, fallecido esta madrugada en un bombardeo selectivo de Estados Unidos en Bagdad.

"Completaremos el camino del comandante Soleimani y trabajaremos día y noche para conseguir sus objetivos", afirmó el líder en declaraciones recogidas por el canal de televisión libanés Al Manar, portavoz de Hezbolá.

"Vengar a los asesinos de los muyahidines (combatientes) será la responsabilidad y el trabajo de todos en la Resistencia", afirmó Nasralá, en alusión al brazo armado del grupo, respaldado por Irán y que juntos luchan en Siria en el bando del presidente sirio, Bachar al Asad.

Esta es la primera reacción de Nasralá después de que las milicias chiíes iraquíes Multitud Popular confirmaran que su vicepresidente, Abu Mahdi al Mohandes, y Soleimani perecieron esta madrugada en un bombardeo estadounidense contra el vehículo en el que viajaban cerca del aeropuerto de Bagdad. 

"Si Dios quiere, los asesinos estadounidenses no serán capaces de conseguir ninguno de sus objetivos tras este gran crimen", agregó el líder de Hezbolá.

Por su parte, el líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, también juró una "dura venganza" contra los responsables de la muerte de Soleimani. 

El Pentágono afirmó que el ataque buscaba "disuadir" futuros planes de Irán en Oriente Medio.

"El general Soleimani estaba desarrollando activamente planes para atacar a los diplomáticos y miembros del servicio estadounidenses en Irak y en toda la región", señaló el Pentágono en un comunicado.

El poderoso general era el encargado de las operaciones fuera de Irán de los Guardianes de la Revolución y ha estado presente sobre el terreno en Siria y en Irak, supervisando a las milicias respaldadas por Teherán en ambos países árabes.