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Destroyers dejó de entrenarse este viernes a la espera de que se confirme si se jugará partido por el descenso indirecto o no. Al 95% del equipo cuchuqui se le acabó su contrato, el 31 de diciembre de 2019.

Si se confirma el indirecto, el club cruceño tendrá que firmar con sus futbolistas adendas a los contratos para disputar su permanencia en la División Profesional y que su rival, Real Santa Cruz, no impugne el partido. 

Destroyers terminó en la última posición, con 39 puntos, junto a Sport Boys, club que tomó acciones legales para evitar la desafiliación de la División Profesional del fútbol boliviano por no asistir al encuentro contra Real Potosí en la Villa Imperial, por la última fecha del Clausura 2019.

Ese aspecto tiene empantanado el tema del descenso, puesto que el Toro justificó su ausencia ante la falta de pasajes aéreos para llegar a la Villa Imperial y mandó su carta a la comisión técnica.

Un falló a favor del equipo de Warnes le permitirá jugar un partido extra con el cuchuqui para pelear por la permanencia, y posteriormente encarar el ascenso y descenso de categoría con Real Santa Cruz. El embrollo afecta al balompié nacional.