Escucha esta nota aquí

El Movimiento Al Socialismo (MAS) le declaró la guerra a Estados Unidos y a las agencias de cooperación de este país en Bolivia. El portavoz de este combate fue el ex ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que también fue embajador de Bolivia en Cuba y que ahora está asilado por el Gobierno de México y acusado de sedición y terrorismo. Decía que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) actuó en tres momentos mientras trabajó en el país.

En un seminario el año 2013, Quintana consideró que en los tres momentos Usaid pretendía que gobiernos de izquierda no lleguen al poder. En el primer caso, la exautoridad indicó que los programas de cooperación, de 1964 a 1982, desarrollaron políticas de dominio con el fin de “contener” el surgimiento del modelo comunista en Bolivia.

El encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Bolivia, Bruce Williamson, en más de una oportunidad, negó que Washington sea parte de mecanismos de injerencia en otros países. El diplomático, en el caso boliviano, detalló que el Gobierno de EEUU pretende ayudar y cooperar en Bolivia.

Quintana, en 2013, decía que el segundo momento emerge entre 1982 y 2005. En este ciclo, en el que se desarrolla la transición democrática, la agencia estadounidense tenía el objetivo -según él- de instaurar la política neoliberal en América Latina.

Legisladores del MAS se suman al concepto de Quintana. El diputado Franklin Flores considera que las agencias de Estados Unidos, entre ellas Usaid, “camuflaban” su trabajo para “conspirar” contra gobiernos de izquierda.

“A título de cooperación hacían un trabajo de desestabilización política. No sé si ahora midieron bien el regreso de esta agencia, ya que en varios países cometió injerencia interna”, dice Flores.

A la crítica se suma la diputada Sonia Brito, quien aplaude la decisión que se asumió en 2013 -cuando se expulsó a Usaid- ante la supuesta injerencia en el país en sus labores. “Usaid dividió movimientos sociales a título de cooperación. Dividió a los sectores para que se enfrenten al gobierno del MAS”, reprocha.

El último momento surge desde que Evo Morales asumió la Presidencia, en 2006. En este ciclo, según Quintana, Usaid tenía la intención de desestabilizar la gestión de Morales.

Al respecto, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, dice que en la “época de Quintana” muchos al interior del MAS “sentían miedo” si es que no estaban en la línea del exministro. “Esa fue la ideologización de las relaciones diplomáticas. Lamentablemente, lo que decía Juan Ramón Quintana era ley en el MAS y no se miraba la verdadera cooperación”, señala.