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El Banco do Brasil dejará Bolivia. A través de la Resolución 1150/2019, del 30 de diciembre de 2019, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) autorizó a la sucursal de la entidad en el país realizar la disolución y liquidación voluntaria de sus operaciones, al cabo de casi 60 años de labor.

Esa situación, de acuerdo con Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), no afectará, desde el punto de vista de la oferta, a los servicios financieros y mucho menos al sistema financiero, considerando la participación de mercado que mantenía y el hecho de que esta salida es voluntaria y realizada de forma ordenada.

Sin embargo, Villalobos indicó que siempre es lamentable ver partir a este tipo de instituciones que aportan en relacionarnos con otras regiones de nuestro continente y el mundo, así como, a la sana competencia que generalmente trae las buenas prácticas. “Deseamos el mayor de los éxitos al Banco do Brasil y esperamos un pronto retorno”, dijo.

El cierre de la sucursal de la institución financiera brasileña en el país, indicó José Alberti, expresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, también obedece estrictamente a una decisión técnica que pasa por la austeridad de reducir costos y gastos de las empresas estatales del vecino país.

Además, según Alberti, la decisión está relacionado con la deuda publica bruta de Brasil heredada de los gobiernos populistas que actualmente representan casi el 90% del PIB. “Hasta el 2018 el déficit fiscal cerró con 7,1% del PIB (de Brasil), y se espera que con las políticas de austeridad del actual gobierno del presidente Bolsonaro el déficit se reduzca y cierre el 2019 en torno al 6,0% del PIB. Con estas políticas se busca reducir la exposición de riego y precautelar la sostenibilidad de la economía brasileña”, manifestó.

Pesar en firmas nacionales

A pesar de tener un gran volumen de operaciones en Bolivia, el Banco do Brasil trabaja con algunas empresas nacionales importantes como Mainter y Farmacorp.

Javier Urey, gerente general de Mainter, dijo que la decisión del Banco do Brasil de cerrar sus oficinas en Bolivia tuvo un efecto importante en la reducción del financiamiento de capital de trabajo para sus importaciones.

“La pérdida de este financiamiento de corto plazo nos obligó a buscar alternativas y, sin duda alguna, no es una señal alentadora para generar confianza en el clima de negocios en nuestro país”, sostuvo Urey, a tiempo de señalar que el retorno de la institución en un futuro será dificultoso por la pérdida de confianza en los clientes que deja de atender en el mercado boliviano.

Por su parte, Óscar Aramayo, director financiero de Farmacorp, indicó que la decisión de la entidad financiera no tendrá ningún impacto en las operaciones de la firma nacional, dado que reemplazó los servicios a ese banco por los de otros locales.

“El Banco do Brasil nos comunicó con anticipación sus planes de cierre. Tenía una tasa atractiva con relación al sistema financiero nacional. El personal con el que contaban tenía un alto nivel de capacitación, brindaban atención personalizada a sus clientes”, manifestó Aramayo.