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¿Ha escuchado de los resultados cero-clics? Probablemente lo ha visto. Un resultado de búsqueda cero-clics es en el que Google, de manera automática, ofrece una respuesta a su búsqueda desde un snippet (pequeñas partes reusables de código fuente) automatizado.

Por ejemplo, si busca ‘clima en Santa Cruz’, Google le ofrecerá un resultado automatizado que genera él mismo, por lo que tendrá que ir hacia abajo para ver los resultados de Adwords y los contenidos orgánicos.

Google incluso autocoloca resultados para búsquedas mucho más amplias y tiene un snippet que responde para que el usuario no tenga que seguir buscando en otros resultados.

¿Esto por qué es importante? Porque de acuerdo con información del portal Jumpshot, 61,8% de los resultados de Google actualmente son de resultados cero-clic. A raíz de esto, cada vez hay más palabras clave que están dejando de ser redituables.

Combinación de técnicas

A decir de Renzo Mori, director creativo asociado de Claps Publicidad, los buscadores en la actualidad arrojan resultados combinados, por lo que ya no basta con optimizar un sitio web con textos (como se lo hacía en el pasado), sino que es necesario hacerlo con imágenes, videos, noticias.

Para alcanzar ese objetivo, de acuerdo con Mori, se puede emplear técnicas ‘on page’ (tácticas que garanticen que el contenido sea detectable) u ‘off page’ (estrategias que afectan el sitio en general).

“El PPC (Pago Por Clic) es una estrategia básicamente financiera. Mediante la inversión, se puede conseguir una buena posición en las páginas de resultados. Este mecanismo parece simple, pero no lo es, los anunciantes deben emprender estrategias de calidad para alcanzar los resultados esperados”, sostiene el creativo, a tiempo de señalar que lo ideal es ir trabajando ambas, intercalándolas según los objetivos buscados.

En torno al influencer marketing los estudios sobre esta disciplina son a menudo contradictorios. Mientras algunos informes ponen el acento en el poder de los prescriptores en las decisiones de compra del consumidor, otros ponen en duda su supuesta credibilidad (que no es al parecer tan brillante como la pintan).

Y es que, en un reciente estudio llevado a cabo en Reino Unido por Mindshare, los influencers reciben un ‘net credibility score’ (la diferencia entre aquellas personas que los tildan de ‘muy creíbles’ y quienes los califican de ‘no creíbles’) del -54%. Se trata de la cifra más baja, tanto que se halla por debajo del ‘net credibility score’ de los políticos. Además, el 76% de los consumidores confiesa su hartazgo cuando los influencers no revelan que las marcas les pagan.