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En tres años (2016, 2017 y 2018), la desaparecida Liga del Fútbol Profesional Boliviano (LFPB) organizó cuatro campeonatos de reservas, que fueron muy bien aprovechados por los clubes afiliados a esta entidad, pues el propósito de su organización fue promocionar nuevos valores y permitir que los jugadores de planteles profesionales, que tenían pocos minutos de juego, puedan competir regularmente y estén preparados para cuando el entrenador de la primera los quiera tomar en cuenta.

El último torneo que se jugó fue el que concluyó en mayo de este año. Entrenadores que dirigieron en ese corto periodo empiezan a extrañarlo. Es el caso de Fernando ‘Castor’ Suárez, que en esta temporada subió a primera 14 jugadores.

Los testimonios

El paraguayo Hugo Sosa, que trabaja en Montero con las menores de Guabirá, confesó que el torneo de Reservas fue una inmejorable oportunidad para mostrar a los talentos que pueden llegar a primera.

“Ahora han organizado un torneo Sub 16 en el que tuvimos una mala experiencia porque apenas jugamos cuatro partidos. Se viene un sub 19 y nuestra aspiración es que sea largo y competitivo”, dijo el DT que en sus filas tuvo a Jefferson Ibáñez, Jorge Lovera, Juan Mercado, Dico Roca, Franz Supayabe, Juan Carlos Montenegro, Mateo Zoch, Miguel Ríos y Mauricio Chajtur, entre otros que ahora son del plantel profesional.

Óscar Villegas, que es el coordinador de las menores de Bolívar, sostiene que el torneo de Reservas se lo puede mejorar en muchos aspectos y lamenta que lo hayan suspendido. “Para nuestros jugadores fue una oportunidad de mejorar. Un campeonato sub 19 solo nos permite utilizar chicos de esa edad nada más. En reservas, la competencia es más exigente y para sacar jugadores de selección sub 17 o sub 19 deben salir de estos campeonatos.

Raúl ‘Cochi’ Justiniano dirigió todo el 2017 la reserva de Sport Boys. Tenía a Hugo Rojas y Gabriel Soliz, hoy destacados jugadores del equipo profesional.

“El torneo de Reservas fue muy importante. Se lo debe mejorar, sobre todo dotando de buenas canchas”, confesó.

Miguel Ábrigo comanda todo el trabajo que se hace en inferiores en el club Royal Pari. El ex defensor dice que su experiencia con la reserva ha sido muy positiva porque se promocionó a jugadores como el arquero Jorge Araúz, los volantes Brahian Égüez y Ricardo Orihuela. “En nuestros equipos bajan varios chicos de primera y eso ayuda mucho a los más jóvenes, que son más exigidos. Los grandes enseñan y exigen pero además no pierden el ritmo, que es lo que busca un entrenador de la profesional. Por eso digo que todo fue positivo y ojalá que se siga organizando más campeonatos”.

Francisco Takeo fue campeón de Reservas con Oriente Petrolero en 2017. El ex Tahuichi considera que el torneo fue un incentivo para los más jóvenes y una oportunidad de mantener ritmo de juego para los que no tienen cabida en el equipo profesional.

“Nuestro fútbol atraviesa una crisis porque no hay una planificación a futuro. Por eso casi todos tienen serios problemas cuando llegan a fin de año y no cuentan con jugadores propios”, concluyó el exfutbolita.