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“Durante 14 años hemos venido decidiendo en elecciones en base a quién en lugar de qué debemos hacer y cómo lograrlo. Este 2020, nuestro futuro demanda que primero conversemos de los enormes desafíos que enfrentamos, qué se propone y cómo se lo hará. 

Todos tenemos la obligación de aportar, orientar y participar en esta conversación nacional. Por eso, le agradezco la delegación con la que me honró, la que hoy debo dejar para evitar que mis posiciones o acciones comprometan a su Gobierno, al que solo usted debe representar”, escribió Tuto Quiroga en su carta de renuncia a la vocería internacional de Bolivia en representación del Gobierno de transición.

El expresidente no aclaró desde dónde aportará a esa “conversación nacional” y ayer no contestó su teléfono ni a los mensajes. Sus enlaces de prensa tampoco pudieron responder si el párrafo anterior eran el anuncio de una nueva candidatura a la presidencia, remitieron al contenido de la carta y aseguraron que Quiroga se encontraba en reuniones.

Sus funciones

Jeanine Áñez nombró a Tuto Quiroga como “delegado internacional para explicar las violaciones de los derechos humanos en Bolivia” el 2 de diciembre, 20 días después de asumir y cuando se necesitaba una vocería internacional que discuta las teorías que la sucesión presidencial fue un golpe de Estado.

En su carta de despedida, Quiroga asegura que ese trabajo lo hizo ad honorem y que lo llevó a la OEA, varios foros internacionales y decenas de medios. “Algunos consideran que fui duro, discrepo, porque lo inaceptable es que, cuando estamos recuperando democracia con una transición constitucional, tilden a nuestra Bolivia como “de facto”, o “golpista”. 

Eso ofendía a todo nuestro país, lo que me obligó a replicar con claridad a las personas que, por servilismo a Maduro y Castro, agravian a nuestro pueblo y la lucha más noble en décadas”, dijo.

Para él, las dos respuestas más contundentes a los ataques anteriores son “hechos concretos: nuestras mujeres y las nuevas elecciones”. Asegura que nunca antes en el país se vio a cuatro mujeres a cargo de los poderes del Estado y de la política internacional, además de que la ley que anula el proceso del 20 de octubre “por fraudulento” y llama a unos nuevos comicios, fue aprobada por la mayoría masista en el Congreso.

“El desafío para nuestra democracia es ahora discutir una propuesta de país en circunstancias complejas, porque el MAS ha despilfarrado la mejor herencia y coyuntura económica de nuestra historia”, deslizó, quizá como una pista de dónde estará su futuro.

Consultada al respecto, Jeanine Áñez consideró que Quiroga está en todo su derecho en dejar el cargo. “Él ahora tiene otras posibilidades, está en otras cosas y creo que el trabajo que ha hecho hasta ahora como nuestro vocero a nivel internacional ha sido muy bueno”, dijo la presidenta.

Lourdes Millares, diputada de UD, aseguró que Quiroga renunció para no comprometer a Áñez en sus acciones como político, mientras que su correligionario Tomás Monasterio dijo que la salida del expresidente no representa una crisis en el gobierno de transición de Áñez.