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cara a cara

Roberto Lorenzo Dotti Rivoire Hace 1/11/2020 7:00:00 AM

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_Llegó la época de inscripciones, como todos los años, para ingresar a la casa de altos estudios y en las áreas verdes de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno resurgen serpientes de estudiantes. Papeles acá y más allá, turnos y cursillos, billetes y esperanzas. 

En otro escenario, largas filas que atraviesan los pasillos, salen a la vereda y dan la vuelta a la esquina en el Segip, buscando renovar documentos de identidad y trámites afines. Más imágenes del subdesarrollo. También en el Correo, el seguro médico del Sinec, entre otros. 

En la ciudad más pujante del país y en plena era digital las formas de organización podrían evitar tanta pérdida de tiempo, angustia, dinero y estrés, pero no. La burocracia aniquila a toda nueva forma de mejorar la vida a las personas. Pareciera que la máquina de estrangular ideas funciona 24/7 y con gasolina de avión. Feliz 2020, algún día seremos mejores.

 

_El drama que se vive en los pasillos y salas de emergencias de los centros hospitalarios parece una rutina normal que se ‘resuelve’ con un simple, ‘así son las cosas en Bolivia’. 

El hospital de niños Mario Ortiz, por ejemplo, pasa uno de sus peores momentos junto a su personal médico que ve y siente sufrir a cientos de pacientes a diario por no tener recursos ni posibilidades.

La epidemia de dengue ha visibilizado las carencias y a pesar de la ayuda institucional siguen faltando ítems, personal capacitado, enfermeras y médicos, gente, manos y ayuda profesional.