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Al final de la tarde de ayer, la salud del exministro de Gobierno Carlos Romero se descompensó y fue evacuado de su casa a un hospital. Primero perdió un recurso judicial de acción de libertad que interpuso contra los dirigentes de La Resistencia, que mantenían una vigilia en la puerta de su casa. Luego, la Policía detuvo a un funcionario del actual Ministerio de Gobierno que el miércoles estaba en el domicilio de su exjefe. Logró salir porque convenció de que estaba enfermo, pero cuando requisaron su casa hallaron documentos que lo vinculan a Romero. La Policía lo acusó de sacar documentos y de filtrar información.

Más tarde, Romero salió en una camilla y fue trasladado en ambulancia al Hospital de la Caja Petrolera, en la zona de Obrajes.

El informe del médico Fernando Romero es que sufría fuertes dolores de cabeza y en el estómago. El diagnóstico señaló que tiene deshidratación moderada, hipertensión arterial sistémica, complicación en una úlcera y un cuadro de ansiedad y depresión muy elevado. Estaba completamente solo en el domicilio e informó que no comía hace días.

Por la mañana el juez de sentencia Juan Alberto Flores negó el recurso de acción de libertad presentada por el exministro quien, a través de su defensa, dijo sentirse hostigado por quienes hacen vigilia frente a su casa.

El abogado de la exautoridad argumentó en la audiencia que los activistas limitan el derecho a la locomoción, que La Resistencia no ha permitido el ingreso de alimentos y ha generado cortes del flujo de agua potable en el domicilio. El expresidente Evo Morales, publicó un twit en el que señaló: “El hermano Carlos Romero, exministro de Gobierno, más de 48 horas sin agua ni comida, solo en su departamento, cercado por paramilitares y Policía. Esto es un atentado a la vida por la dictadura de Áñez, Camacho y Mesa”. la senadora Adriana Salvatierra se pronunció con el mismo tenor.

La defensa de los dirigentes de La Resistencia advirtió que ellos estaban a prudente distancia y que no se provocó ningún daño a la infraestructura, ni a Romero.

El juez tomó la decisión con el argumento principal de que los abogados de Romero en ningún momento presentaron pruebas de sus acusaciones.

Mientras tanto el funcionario del Ministerio de Gobierno, Jorge Rendón Layme, fue capturado por la Policía, porque estuvo en el lugar equivocado, la casa de su exjefe Carlos Romero cuando los activistas la rodearon el miércoles.

Rendón era un funcionario que trabaja encargado de servicios de apoyo nada menos que en el despacho del Ministro, ahora ocupado por Arturo Murillo, informó el coronel Iván Rojas, director nacional de la fuerza anticrimen.

Para salir de la casa de Romero, el trabajador convenció a los activistas de que necesitaba ser evacuado por motivos de salud. En la audiencia de ayer, el abogado León puso la salida de esta persona, como un argumento de que no había acoso contra la exautoridad gubernamental.

El jefe policial subrayó que Rendón tenía acceso irrestricto, por lo que lo acusó de que filtraba información al exministro, y que sacaba documentos.

Se procedió al allanamiento de la casa de Rendón, y allí encontraron evidencias como un certificado de declaración jurada de bienes, la fotocopia a color del carnet de identidad y hasta pases a bordo en viajes en avión realizados por el exministro Carlos Romero.

El activista argentino Adolfo Pérez Esquivel comentó en Twitter que repudia la detención del funcionario, “una persona de la tercera edad, privado de su libertad sólo por hacer llegar víveres al ex ministro”, manifestó.