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La planta de urea y amoniaco inició operaciones en el segundo semestre de 2017, siendo la única forma de sacar el producto a través de camiones, toda vez que la vía férrea Bulo Bulo-Montero sigue en construcción. Es así que transportistas, productores y exportadores denuncian que en todo este tiempo se ha conformado un monopolio en el traslado del fertilizante, ejercido por los transportistas de esa población en el trópico de Cochabamba, perjudicando la normal comercialización y libre distribución del producto.

Actualmente, la urea es transportada en camiones hasta los municipios de Montero o Santa Cruz de la Sierra y desde ahí es llevada en los vagones de Ferroviaria Oriental hasta la población de Puerto Quijarro (frontera con Brasil), para de ahí ser internada al mercado del vecino país.

Perjuicio en la exportación

Jaime Escóbar, exportador de urea, señaló que el año pasado comercializó alrededor de 20.000 toneladas del fertilizante a Brasil, pero considera que este volumen pudo haber sido mucho mayor, si tuviera el libre acceso de carga en la planta de Bulo Bulo, toda vez que cuenta con sus propios camiones para hacer el traslado.

Resaltó que actualmente tiene que entregar 1.000 toneladas de urea a un cliente brasileño, teniendo la entrega una duración de un máximo de 60 días, de acuerdo a contrato, pero por estos problemas ya se encuentra al límite del plazo.

“No hay forma de planificar o programar la exportación. Tenemos que cumplir con el cliente, porque si no él tiene más opciones para proveerse, existe la urea rusa, americana o iraní. Entonces, tenemos que ser competitivos en precio, tiempo y calidad”, resaltó Escóbar.

También agregó que los fletes que manejan los transportistas de Bulo Bulo son arbitrarios y en muchas ocasiones no abastecen a la demanda existente, pero aun así no dejan ingresar otros camiones que no sean de su zona.

Productores afectados

Jaime Hernández, gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), explicó que esta situación está ocasionando perjuicios a los productores; por ejemplo, el mes pasado impidieron que puedan sacar la urea comprada en un momento preciso de aplicación del fertilizante, como es la siembra.

Los camiones estuvieron bloqueados por casi un mes, siendo alrededor de 1.000 toneladas que no se podían retirar.

“Existe una acción intransigente de los transportistas de Bulo Bulo de pretender ser los únicos en trasladar la carga de urea desde la planta, incurriendo en acciones agresivas y amenazas a otros transportistas que son contratados por los compradores para que puedan retirar el producto”, denunció Hernández.

Agregó que desde hace tiempo los transportistas de Bulo Bulo quieren ser los únicos que puedan mover la carga, “lo que nos parece inconcebible”.

No dejan pasar los camiones

Róger Rivero López, presidente de la Cámara de Transporte del Oriente, denunció que la Transportadora Bulo Bulo es el gremio que está realizando estas prácticas ilegales y que en varias oportunidades, además de no dejar pasar los camiones, pinchan los neumáticos y amenazan con quemar los motorizados.

Asimismo, comentó que realizaron las representaciones al anterior Gobierno y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sin obtener respuestas satisfactorias. Es por ello, que ahora se están dirigiendo a las autoridades de la nueva administración y así buscar soluciones.

“Nadie puede cargar la urea si no es con la venia de ellos”, lamentó el dirigente.

Por otro lado, informó que la exportación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) que se realiza a Paraguay, se lleva adelante con camiones que llegan desde ese país, cuando los tratados internacionales indican que se debe realizar en partes iguales (50% y 50%). “Muchos de nuestros afiliados invirtieron en los tanques que solo sirven para transportar GLP y están inutilizados”, comentó.

Niegan acusaciones

Ante estas denuncias, Rubén Quinteros, presidente de la Asociación de Transporte Bulo Bulo, negó tales acusaciones e indicó que iniciará acciones legales contra las personas que lo acusan de prácticas monopólicas.

El dirigente, afirmó que su sector tiene un contrato con Ferroviaria Oriental para transportar 40.000 toneladas de urea cada mes. Además de que la mayoría de los 80 propietarios de camiones realizaron inversiones para comprar y adaptar sus motorizados en el transporte del fertilizante. “No hay ningún problema en el traslado. Del lado de Cochabamba trabajan varias asociaciones y del lado de Santa Cruz operan varias cooperativas. No existe ningún monopolio”, resaltó Quinteros.

Sin embargo, Elías Orosco, presidente de la Cooperativa de Transporte Ichilo (Santa Cruz), sostuvo que tuvieron problemas con la transportadora Bulo Bulo el mes pasado, porque no dejaban ingresar sus camiones a la planta de urea, por lo que ellos decidieron bloquearles el paso en el Puente Yapacaní.

Es así que ambos sectores ingresaron a un cuarto intermedio, donde los motorizados de Ichilo ingresan, pero en menor proporción. “Estamos trabajando, pero no de manera continua. Esperamos que nos convoquen las autoridades para que haya una solución”, señaló.

Orosco considera que el transporte en la zona debería ser libre, según la capacidad de cada sector y la elección de cada cliente. “Tenemos 36 asociados que tienen los vehículos adecuados para el transporte de urea. Vivimos en un país democrático, entonces no debería haber restricciones”, dijo.

En tanto que Quinteros comentó que la planta de urea estuvo trabajando a media máquina en diciembre y este mes paralizó sus operaciones. “No estamos cargando y debemos los créditos al banco”, sostuvo.

EL DEBER se comunicó con los comunicadores de la estatal petrolera, pero no se obtuvo respuesta en torno al estado actual de la planta de urea y amoniaco, y de la situación relacionada a la carga y transporte del fertilizante.

Incrementó la exportación

Según los datos de la empresa consultora Gas Energy Latin America, el volumen de la exportación de urea se incrementó de 239.000 toneladas en 2018 a 321.000 toneladas en 2019. Asimismo, el valor también creció de $us 67,13 millones a los $us 78,70 millones en igual periodo.

La información señala que la capacidad de producción de la planta de urea se incrementó del 31% en 2018 al 42% la pasada gestión, aun así, sigue operando por debajo de su capacidad total. Mientras que el precio unitario por tonelada al público disminuyó de $us 281,07 a $us 244,64 en un año.

INVERSIÓN MILLONARIA

Industria | La planta de urea y amoniaco inició sus operaciones el 14 de septiembre de 2017, con una inversión que demandó $us 953 millones. La fábrica tiene una capacidad de producción de 700.000 toneladas de fertilizante cada año, siendo su principal mercado Brasil. También se envía a Paraguay y Argentina, aunque en menor volumen.

Retraso | La vía férrea Montero-Bulo Bulo es parte de la ruta que debe transportar el fertilizante desde el trópico de Cochabamba hasta la frontera con Brasil (Santa Cruz). Sin embargo, esta vía tiene un atraso de cuatro años en su construcción. La obra que debía ser entregada el año pasado, fue pospuesta para que su culminación sea este año (2020), después de una prórroga de la empresa ejecutora.

Logística | De acuerdo a los datos de la consultora Gas Energy Latin America, la logística, el transporte y manipuleo de la urea demandó la suma de $us 10,32 millones en toda la gestión 2018, mientras que en 2019 estos trabajos llegaron a $us 10,56 millones. El transporte es un pilar importante para poder comercializar el producto.