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La venta de la red televisiva PAT es el primer caso que puede involucrar judicialmente al exvicepresidente Álvaro García Linera. El empresario Abdallah Daher, en declaraciones judiciales como víctima de una supuesta extorsión, relaciona a la exautoridad con un grupo de personas que lo obligaron a ceder a coste cero la casa televisiva. Así, un negocio entre privados se vuelve de interés público.

Esta acusación es refrendada por el que fuera gerente de PAT, Sergio Weise, que declaró ante la Fiscalía que incluso hubo una reunión en un hotel de cinco estrellas en Santa Cruz de la Sierra en la que el exvicepresidente dijo que avalaba la negociación. Desde Argentina, García Linera niega ser dueño de PAT y haber presionado a Daher o a Weise para que vendan. Otro de los señalados, el empresario y periodista Jaime Iturri, negó la supuesta extorsión y retó a ambos a demostrar sus acusaciones en la vía judicial.

El origen

Desde mediados de diciembre, el senador Óscar Ortiz aseguró que hay un grupo de empresas relacionadas a Evo Morales y a Álvaro García Linera, entre las que se encuentra la red PAT, algo que fue calificado como una “vil mentira” por Morales vía Twitter. Ortiz retrucó que “no aparecían los nombres de los dueños reales” y que el personaje clave en esta operación era el empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill a través de Marcelo Hurtado. El último aludido negó ser representante de Gill y tener nexos con García Linera o Morales y también ser dueño de PAT. Todo se precipitó en la última semana, cuando Hurtado fue detenido por una supuesta evasión de impuestos y crear empresas para administrar la red, pero fue liberado el jueves y vuelto a detener acusado por la senadora de Unidad Demócrata Carmen Eva Gonzales. Esta vez, la denuncia incluye los supuestos delitos de “organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, extorsión para obtener PAT”. Se informó de que la denuncia es de mediados de diciembre.

A esto se sumó, el mismo día, dos memoriales presentados por Ortiz, en los que solicita al fiscal general la conformación de una comisión de fiscales para investigar a “Hurtado y otros”, por la comisión de los presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas y creación de sociedades ficticias. Ortiz hace un listado de 21 empresas en las que no está PAT, pero en varias participa como miembro del directorio y socio José Luis Valencia, que figuró como accionista de la casa televisiva verde. Por eso, Ortiz pide que se lo investigue por los mismos delitos y asegura que la compra de PAT “genera susceptibilidades”.

Las declaraciones

Dos días antes de la segunda detención de Hurtado y de la presentación de memoriales de Ortiz, todo estaba consumado. En la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, el empresario Abdallah Daher y dos exgerentes de PAT prestaron sus declaraciones que dan fundamento a las denuncias de Gonzales y Ortiz.

EL DEBER accedió a ellas a través de un miembro del Gobierno de Jeanine Áñez el jueves, pero esperó a tener los descargos de García Linera y de Iturri para hacerlas públicas.

El primero en declarar fue Sergio Weise Márquez, que en la tercera respuesta ya revela un dato: hay una investigación abierta por supuesta extorsión contra Daher y es conducida por el fiscal Samuel Lima Carvajal. “Cuando yo era gerente del canal PAT acompañé el proceso de presión y de chantaje que se hizo sobre mi persona y el empresario Daher que la empresa sea entregada a los señores Marcelo Hurtado y Jaime Iturri”, dijo.

Luego relató que conoció a Hurtado en una reunión de dueños y gerentes de medios con la entonces presidenta del Senado Gabriela Montaño y días más tarde lo visitó en Santa Cruz y que, supuestamente, le manifestó que pertenecía “a un importante grupo empresarial venezolano con poder político en Bolivia y que tenían todas las intenciones y condiciones” de comprar PAT.

Afirmó que después del acercamiento comercial comenzaron las presiones menos amistosas de parte de Hurtado y de Iturri, que le aseguraron que si no transferían la red de la forma que ellos querían (gratis), las presiones continuarían sobre el grupo Daher en forma de fiscalizaciones a sus empresas.

Tanto Weise como Daher aseguran que una de esas fiscalizaciones incluía una multa por Bs 50 millones. El punto más alto de esta presión fue cuando amenazaron a un hijo de Daher en una denuncia por contrabando, las deudas impositivas de Aerosur y, a Daher padre, en el caso Rózsa.

“Estando en Santa Cruz apareció otro extorsionador, de nombre Luis Clavijo. Primero se jactó de ser una persona clave en el atentado del hotel Las Américas y de ser la persona que decidía quién iba o no preso en Santa Cruz por el caso Rózsa. Me dijo que deberíamos dejarnos de huevadas y entregar de una vez el canal a Marcelo Hurtado y a Jaime Iturri”, se lee en la declaración de Weise.

Dos horas después, a las 10:30 del 7 de enero, Daher inicia su declaración, que coincide con lo dicho por Weise y suma otros datos. Cotiza a PAT de ese tiempo (2010) en $us 20 millones y mete en escena a Carlos Gill, quien habría sido, según Daher, el primero en manifestar interés por la red y le dijo que Álvaro García Linera lo odiaba y si quería continuar en Bolivia debía entregar PAT. Asegura que Gill le puso una metáfora: “Cuando tienes un cáncer y una gangrena, es mejor perder un miembro para poder salvar el resto del cuerpo”.

Gill ya se refirió a su supuesta propiedad de PAT. Hace un año, desde su fábrica de pinturas afuera de Asunción, dijo que se cansó de las mentiras y que no es dueño ni de PAT ni de ATB, sí de La Razón.

Weise involucra en su declaración de forma más directa a García Linera. Asegura que en varias oportunidades Hurtado aseguró que se movían con aval del exvicepresidente y que después de meses de amenazas resolvieron buscarlo con Daher para saber si era cierto. Afirma que hubo una reunión en un hotel de cinco estrellas de la zona de Equipetrol, que fue entre agosto y septiembre de 2012, y en ella participaron Daher, Iturri, García Linera y él.

Luego de tocar muchos temas, “García Linera dijo textualmente: ‘Sé que ustedes están viendo una transacción de un medio de comunicación, prosigan, que tienen mi aval’. En octubre entregamos el canal”, declaró Weise.

A través del teléfono, desde el refugio político bonaerense, García Linera se defiende. “En 13 años de Gobierno democráticamente electo nos hemos reunido con numerosos periodistas y la mayor parte de los dueños de medios de comunicación, todo en el marco de respeto a cuatro principios: la libertad absoluta de información, de los derechos laborales, de la propiedad privada empresarial y de los compromisos tributarios hacia el Estado”, dijo.

Sobre la denuncia de Weise, el exvicepresidente aseguró que en medio de esos encuentros, cuando algún propietario mencionaba sus planes de expansión o de compra y venta de empresas, “nuestra actitud siempre fue la de informar que las inversiones en el país son bienvenidas porque ayudan a su crecimiento y sugerir que se resguarden esos cuatro principios”.

“A aquellos políticos golpistas acostumbrados a asesinar personas y a la verdad, que mencionan que Álvaro García sería propietario de alguna empresa, exigirles presentar inmediatamente pruebas. Si no lo hacen inmediatamente, estarán comprobando no solo sus falsedades, sino también su cobardía y delito”, sentenció.

Lo que dice Iturri

Jaime Iturri es uno de los nombres que más se repiten en las declaraciones de Daher, Weise y de Juan Alberto Rojas, que asumió la gerencia del canal cuando cambió de dueño. Es uno de los accionistas de la red ATB y ya no se encuentra en el país. En contacto a través del teléfono, se defendió de las acusaciones. “Jamás he extorsionado a nadie. Sergio Weise me buscó en La Paz para ofrecerme el canal y le dije que no podía comprarlo pues la legislación boliviana no permite tener dos frecuencias”, dijo de entrada.

Cuando se le consultó si se reunió con Weise en Argentina, Iturrri dice que sí, cuando viajaron para tramitar la llegada de una empresa de medición de audiencia.

“Volvió a contarme que el canal tenía muchas deudas con Impuestos y con Entel. No tengo la menor idea (por qué lo están denunciando). Sí creo que puede haber un componente político para manchar imágenes, pero quiero dejar claramente establecido que nunca en mi vida extorsioné a nadie”, agregó.

Iturri reta a Daher y a Weise a demostrar sus acusaciones de extorsión en los tribunales, y advierte que, caso contrario, esto se transforma en una calumnia.

CONTEXTO
Un hervidero
Cuando comienza la supuesta extorsión contra Daher, el caso terrorismo estaba comenzando. El apellido del empresario aparecía en una lista anotada en la libreta de Eduardo Rózsa, uno de los muertos en el hotel Las Américas. Ese, según contó en su declaración, fue uno de los elementos para presionarlo.

Gill negó ser dueño
Hace un año, en Paraguay, el empresario Carlos Gill dijo: “Me cansé de los rumores. Dicen que soy dueño de PAT, ATB, Gravetal y el Banco Prodem, pero no es cierto”. Admitió estar ligado a La Razón, el tren bioceánico y la empresa que construyó el teleférico de La Paz.

Sin patrimonio
Según García Linera, su único ‘tener’ era una casa en la zona sur y unos 20.000 libros.