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Carlos Romero pasará la noche en celdas policiales. Tras ser conducido a dependencias del Ministerio Público, el exministro de Gobierno quedó aprehendido dentro del proceso de investigación por presunta corrupción al interior de la Unidad Ejecutora de Lucha Integral Contra el Narcotráfico (Uelicn).

Su abogado, Andrés Zúñiga, informó que la exautoridad de la administración de Evo Morales se acogió a su derecho al silencio, no prestó su declaración informativa y denunció que la Fiscalía vulnera sus derechos humanos al no considerar su situación médica.

Quien fuera uno de los hombres fuertes del gobierno del MAS es sindicado por la presunta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias por los contratos que hizo la Uelicn con la empresa Horizontal de Aviación Bolivia SRL, de acuerdo al fiscal Ruddy Terrazas.

Yo soy el denunciante en este proceso, yo soy aquí el perseguido, es una medida política”, alcanzó a decir el exministro al momento de ingresar a dependencias de la Fiscalía, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.

Romero, tras la renuncia de Evo Morales, el 10 de noviembre, permaneció en su domicilio en la zona de Auquisamaña, al Sur de la urbe paceña, donde aún mantenía reuniones con ciertos sectores.

El 10 de enero el exministro fue evacuado en una ambulancia, con resguardo policial ante una vigilia ciudadana que se había instalado en el sector. Presentaba un cuadro de hipertensión, dolor intenso por una úlcera activada, ansiedad y depresión, según dijo el médico que lo atendió.