Escucha esta nota aquí

Evo Morales se retracta. La presión de diferentes sectores en Argentina ocasionó que el expresidente de Bolivia retroceda sobre su planteamiento de conformar milicias armadas como en Venezuela.

Mediante un comunicado difundido en su cuenta en Twitter, el líder cocalero expresa su “convicción más profunda en defensa de la vida y la paz”, señalando que prefiere evitar que sus afirmaciones sirvan como “pretexto para perseguir y reprimir a mis hermanos”.

En la vecina nación, diferentes voces, incluso al interior del Gobierno de Alberto Fernández, pidieron más mesura a Evo en sus pronunciamientos públicos, incluso, otros grupos más radicales solicitaron retirarle su condición de refugiado y expulsarlo.

“Estoy convencido de que la paz solo puede ser alcanzada a través de una democracia plena, restableciendo el Estado de Derecho, con pleno respeto de derechos humanos, con justicia social, con la lucha contra todas las formas de racismo y discriminación, siempre en el marco de nuestra Constitución”, detalla el escrito de Morales.

Incluso desde la ONU se rechazó las declaraciones de Evo. El Enviado Personal del Secretario General, Jean Arnault, descalificó las amenazas del exmandatario. “Es esencial desistir de cualquier acción violenta o amenaza de violencia.  En este marco, el Enviado Personal se suma al rechazo manifestado por muchos actores nacionales a las recientes declaraciones del Sr. Evo Morales”, sostuvo.

El comunicado de Morales:

La postura del Gobierno

Ante la retractación del exmandatario, la Canciller Karen Longaric destacó el efecto que generó en Argentina la postura del Gobierno ante semejantes criterios y afirmó que esa es “irrelevante”, porque sus palabras fueron claras, mostrando las intenciones que tiene con Bolivia.

“En realidad, esto ya es irrelevante, porque desde su fuero interno él ha hecho conocer todas las intenciones que tiene con el pueblo boliviano (…) Él ha agredido al pueblo bolivianos con las declaraciones que ha hecho inicialmente”, declaró.