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Guido Nayar acusó este jueves al gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, de haber pactado con el Gobierno de Evo Morales para entregarlo a él y a Branko Marinkovic, por el caso Terrorismo. Según su denuncia, el acuerdo se dio en una reunión privada una semana después de la ejecución de Eduardo Rózsa en el hotel Las Américas en abril de 2009. 

Es el segundo dardo que recibe el gobernador cruceño por parte otro 'exiliado' que regresó a Bolivia, después de que el excívico Marinkovic lo acusara de impulsar una estrategia de “colaborar con la dictadura del MAS”.

“Costas, a una semana de la muerte de Rózsa se reunió con el Gobierno, nos entregó a mí y a Branko. Lo ejecutaron a Rózsa el 16 de abril de 2009, cinco días después tuvo una serie de reuniones con gente del Gobierno y allí decidieron. Existen documentos”, denunció Nayar.

Agregó que el supuesto pacto realizado por Costas con el Gobierno fue a cambio de impunidad y sustenta su acusación al recordar los más de 30 procesos que enfrentaba el gobernador cruceño y que pese a ellos no recibió ningún mandamiento de aprehensión.

Le responden a Nayar

El asambleísta Alcides Villagómez reprochó la acusación realizada por Nayar en contra del líder de los Demócratas y recordó que excívico y exministro tiene cuentas con la justicia boliviana y lo conminó a rendir cuentas.

“El señor Nayar debe rendir cuentas de los gastos reservados cuando era ministro de Gobierno, porque es fácil estar en la playa y criticar a quién trabaja y desarrolla las comunidades y provincias del pueblo cruceño, pero no rinde cuentas y se escapa”, criticó Villagómez.

El parlamentario de la agrupación Demócrata, recordó que Rubén Costas se quedó en el país para combatir a la dictadura del MAS y que eso le valió más de una treintena de juicios.

Nayar fue ministro de Gobierno durante la Presidencia del extinto Hugo Banzer Suarez, presidió la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) y fue el primer vicepresidente del Comité Pro-Santa Cruz.

Lo vincularon en el caso Terrorismo, que se abrió luego del operativo el 16 de abril de 2009 en el hotel Las Américas de Santa Cruz, donde se desactivó, según la Fiscalía, una célula terrorista liderada por el ciudadano húngaro-boliviano Eduardo Rózsa.