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¿Cómo se llega a ser un músico que combina la fuerza, precisión y complejidad en la ejecución de una nota? ¿Cómo se llega a ser el centro de atención en el escenario detrás de un monstruoso set de tambores, tones, platillos y bombos? ¿Cómo se llega a ser considerado uno de los mejores y más influyentes bateristas del mundo?
Sin duda, Neil Peart era la respuesta a todas esas preguntas. Lamentablemente, el gran músico del rock progresivo, ‘considerado el ‘profesor de la batería’ no está más entre nosotros.

El baterista, compositor y letrista de la banda canadiense Rush, murió el 7 de enero en Santa Mónica, California, a los 67 años. Retirado de la escena desde diciembre de 2015 a causa de una tendinitis crónica que le hacía casi imposible tocar, el músico, que junto al vocalista y bajista Geddy Lee y el guitarrista Alex Lifeson, formó el mayor ‘power trío’ de la historia del rock, luchó durante los últimos tres años contra un glioblastoma, una agresiva forma de cáncer cerebral.

La noticia golpeó al mundo del rock y de la música en general, pues su nombre ha sido un referente obligado de miles de artistas y ha sido reconocido por los expertos como uno de los bateristas más grandes de todos los tiempos.

En Bolivia, esa influencia no fue ajena en muchos músicos, como tampoco en el gusto musical de una gran cantidad de fanáticos roqueros y de otros géneros.

Eduardo Rojas, vocalista de La Extraña Máquina, considera a Rush un power trío excepcional, integrado por músicos incomparables. “Cada uno, desde su lugar, le daba un tremendo cuerpo musical impresionante al sonido del grupo. No es por nada que son referentes de muchas bandas del hard, metal, progresivo y de otros nuevos géneros”, señala Rojas, que, entre las cualidades de Peart, destaca su perfeccionismo, precisión y extravagancia. “Sus redobles son únicos y sus golpes de platillo inigualables. Es también un gran referente para los bateristas. Sin olvidar que escribió gran parte de las letras de la obra de Rush”, añade.

El periodista Luis Reyes Ortiz dice que Rush puede ser entendido bajo la premisa de “menos es más”, ya que solo tres miembros sonaban como una orquesta. “Ese virtuosismo siempre fue materia en ebullición e innovación constante. Y, a diferencia de otros tríos, como Cream, la apuesta no radicaba en jerarquizar el alto volumen, ni los efectos o en escupir mil notas al segundo, sino en crear atmósferas sonoras tan densas como sutiles”, menciona Reyes.

“Neil Peart logró con el tiempo una maduración en su estilo interpretativo que superaba la forma acrobática y salvaje de su ídolo Keith Moon (The Who). Creó un standard basado en un groove muy estructurado, barroco y, a la vez, sutil. Clave para diferenciarse de otros bateristas contemporáneos, como John Bonham y base para formar percusionistas a futuro como Mike Pornoy, de Dream Teather”, agrega el periodista, acerca del músico canadiense.

“Neil Peart es leyenda. En el ámbito del rock progresivo dio tanto a los bateristas, que te escribiría un testamento”, afirma Alejandro Yaguaracuto, exbaterista de Track, que actualmente radica en China.

El músico venezolano señala que Peart se convirtió en una de sus principales influencias y fue determinante para que abrazara el instrumento y no lo soltara nunca.

“Cuando empecé a tocar batería, lo primero que me llamó la atención era el arsenal de ritmos que disparaba. Él contaba una historia con su batería. Y creo que eso ha sido lo que más ha influenciado en mi forma de tocar. Me reto siempre a ser lo más creativo posible, siempre y cuando todo sea dentro del contexto musical”.

Desde que el baterista cruceño Jorge Jordán conoció a Rush, se sintió atraído por la maestría musical de la banda, por sus composiciones complejas y por la especial temática de sus letras. 

Al hacer un análisis de las cualidades de los artistas, se detiene especialmente en Neil Peart, de quien destaca, además de su técnica prolija e innovadora, su humildad. “Publicó videos en los que enseña las técnicas que utilizaba para tocar batería. Fue además un gran compositor, letrista y escritor de libros. Siento su influencia en la creatividad, la energía en el momento de tocar y la técnica. Todo eso motiva e inspira a aprender y aplicarlo en el estilo que tengo como baterista”, indica Jordán.

Pocos en Bolivia pueden tener el orgullo de decir que vieron a Rush en vivo. Paul Handal es uno de ellos. El empresario estuvo en el concierto que el trío ofreció en Jacksonville, Florida (EEUU) en 1983. “Fue mi introducción a la banda. Quedé enmudecido ante tremendo show por parte de un grupo de tres integrantes. Así me volví un fan. Rush es un icono dentro del rock. Tal vez menospreciados como banda por algunos, por no ser comerciales, pero son tremendos músicos y compositores”.

Handal cuenta que aprendió a tocar guitarra con Spirit of the Radio y Jacob’s ladder (sus canciones favoritas), pero, especialmente, recuerda la batería de Peart. “Más que un baterista, fue un percusionista completo. Me impresionó muchísimo su manera de tocar. Lo hacía ver todo tan simple, pero viendo el set con tantos y diferentes componentes, uno no entendía como lo lograba”, recuerda Handal.

Rush grabó discos exitosos como Fly by Night (1975), 2112 (1976), A Farewell to Kings y Moving Pictures (1981), que incluyó su éxito Tom Sawyer. Otros grandes temas son Closer to the heart, Xanadu y La Villa Strangiato.

La vida de Peart también estuvo signada por la tragedia: en 1997 sufrió la muerte de su hija Selena, de 19 años, en un accidente automovilístico; casi un año después murió su esposa Jacqueline Taylor a causa de un cáncer.

Peart decidió cumplir su duelo saliendo a recorrer toda Norteamérica en motocicleta. Después de cubrir 55.000 kilómetros de ruta, pudo retomar su vida. En 2000 se casó con Carrie Nuttall. Luego logró reunirse con la banda.


Fotos:

1. Alex Lifeson, Neil Peart y Geddy Lee. Rush, una de las sociedades musicales más importantes de la historia.

2. A los 13 años, sus padres le regalaron un equipo de práctica. Luego se ganó su primera batería completa.

3. Neil Peart entra oficialmente a Rush el 29 de julio de 1974, a dos semanas de la primera gira de la banda en EEUU.

4. Un equipo de ensueño. Peart incluyó una gran cantidad de accesorios que aumentaron su conjunto de percusión.