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Finalmente se vio el partido de Hugo Dellien contra Rafael Nadal como si fuera una final. El número uno del mundo debió utilizar todas sus armas para superar esta madrugada del martes al Tigre de Moxos por 3-0. Esto en el marco del Abierto de Australia. El Rod Laver Arena del Parque de Melbourne estuvo repleto de público, que disfrutó de una velada que duró algo más de dos horas

Dellien compitió para hacer historia como lo escribió en su dirección de Twitter. Puso ganas, hizo un gran desgaste físico y por momento aplicó su buena técnica, pero el nacido en Mancor sacó a relucir sus garras, sobre todo cuando su contrincante le complicaba el ponorama.

Ahí mostró oficio y efectividad para desnudar falencias y debilidades del número 73 en el ranking ATP. El primer set terminó 6-2. Nadal necesitó 53 minutos para ponerse arriba en el marcador, tiempo en el que Dellien mostró destellos de su calidad y que pudo dar más pelea, pero desperdició su oportunidad por yerros propios de su ansiedad. En el segundo se hizo notorio la rebeldía del boliviano, que le hizo cometer errores a un crack, que en la recta final del set mostró todo su potencial para cerrar por un claro 6-3.

El tercero y definitivo fue muy similar a los anteriores. Chispazos de buen juego de parte de Dellien y efectividad de Nadal, que de a poco fue ahogando al boliviano hasta terminar la faena con un contundente 6-0.

Gran expectación

El duelo generó entusiasmo y gran expectación de parte de la afición, pues el tema central de las charlas era, sin duda, el partido de Dellien ante el número uno del mundo.

La gran incertidumbre fue el horario, tomando en cuenta las 15 horas de diferencia que hay entre Australia y Bolivia.

Las redes sociales se inundaron con comentarios sobre este enfrentamiento deportivo.

El papá del Tigre, Hugo Eduardo Dellien Bause, vivió ayer una jornada especial. Contó que tuvo que salir de su casa para relajarse porque su teléfono jamás dejó de sonar, ya que eran llamadas de amigos, periodistas y desconocidos que le preguntaban sobre la hora.

“Veré el partido encerrado sobre cuatro paredes con mi hijo menor (Iker, de 16 años) y mi esposa (Silvana Velasco) porque en esos momentos no quiero que nadie me hable”, dijo el progenitor del tenista boliviano, que contó que no pudo dormir el día que supo que iba a enfrentar a Nadal.

Cómo iba a conciliar el sueño si iba a tener de contrincante nada menos que a su ídolo; al que le ganó, cuando tenía 17 años, un partido en el 2011, que no fue más que un entrenamiento a pedido del español, que lo eligió de sparring.

Lo que se viene

Luego de esta participación en tierras australianas, Dellien debe retornar a Buenos Aires (Argentina), donde reside con su esposa, la extenista paraguaya Camila Giangreco, para prepararse para el ATP 250 de Córdoba, que se jugará desde el 3 de febrero. Una semana después también estará en el ATP 250 de Buenos Aires.

En febrero también participará en el ATP 500 de Rio de Janeiro y en el ATP 250 de Santiago de Chile. Antes de participar en la Copa Davis, fijada para el 6 y 7 de abril en la capital cruceña, ante República Dominicana, el Tigre tiene programado jugar el Master 1000 Indian Wells y el Master 1000 de Miami, ambos en Estados Unidos.