Escucha esta nota aquí

A Jenny Pilco Patzi y a los esposos Hyber Gemio y María Alejandra Terán se les parte el corazón cuando piensan en la niña que fue sacada sin vida, hace algunos días del servicio de terapia intensiva del hospital Mario Ortiz, aparentemente víctima del dengue. Se les hace difícil sacarse esa imagen de la mente porque tienen niños luchando por seguir con vida también por complicaciones asociadas a dicha enfermedad.

Eran unos desconocidos hasta antes de pasar por esta situación. Ahora comparten preocupaciones, angustias y también alegrías cuando llegan buenas noticias sobre la salud de sus hijos. Ambas familias vieron cómo, en menos de una semana, sus pequeños pasaron de estar sanos a estar en estado crítico. El causante, el dengue grave. Sus hijos son dos de los tres pequeños que se recuperan en el hospital Mario Ortiz de complicaciones asociadas al dengue.

Jenny y su familia viven en Satélite Norte. La mujer lleva 16 días de angustia, desde que su único hijo, de ocho meses de edad, comenzó a presentar los síntomas del mal, aunque su preocupación aumentó hace siete días cuando vio cómo la barriguita del bebé comenzó a hincharse, estando internado en el hospital Virgen Milagrosa, del Plan. Antes, el niño ya había pasado por cuatro centros médicos, entre ellos Prosalud, donde las pruebas dieron positivo a dengue.

La joven madre cuenta que el peor momento lo vivió el pasado viernes, cuando su bebé comenzó a presentar sangrado de las encías y moretones en el cuerpo, causando la alarma de médicos del hospital Virgen Milagrosa, que hicieron lo posible para derivarlo al hospital de Niños. Ingresó a Emergencias y estuvo allí hasta que hubo espacio en terapia intensiva. “Ha mostrado mejoría”, asegura Jenny y menciona que su bebé está conectado a un aparato que lo ayuda a respirar mejor.

“No fue dejadez”

Los esposos Gemio Terán viven en el Plan Tres Mil y llevan más de tres semanas entre médicos y hospitales. Su niña kiara Taiz, de 7 años, que tiene Síndrome de Down, llegó casi sin esperanzas de vida al hospital de Niños, pero sus padres nunca perdieron la fe de que pudiera recuperarse. Hyber es pastor y sabe muy bien que los milagros existen.

Sentados en la banca que está afuera de terapia intensiva se dan un respiro y dicen que no fue dejadez que su niña se haya agravado. Relatan que Hyber y sus otros dos hijos habían enfermado de dengue, sin mayores complicaciones, pero como saben que Kiara Taíz tiene las defensas bajas, tras que tuvo fiebre decidieron llevarla al hospital Plan Tres Mil.

La trataron en Emergencias y el 9 de enero fue hospitalizada, pero cada día su cuadro empeoraba. “Empezó con fiebre, vómito y diarrea. Después bajaron sus plaquetas y luego sus pulmones, su corazón y su estómago se llenaron de líquido. No la derivaban aquí (hospital de Niños) porque no había espacio, pero apareció una médica que logró el traslado y estamos muy agradecidos con ella”, cuenta María Alejandra.

Dice que, para el traslado, su niña ya estaba perdiendo los signos vitales. Lamentan que las autoridades no sean más abiertas con la información para que los padres sepan la gravedad del mal.