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La revista estadounidense MotorTrend ha distinguido al Chevrolet Corvette Stingray 2020 como el automóvil del año. “Un disruptor”, “nunca antes se ha podido obtener tanto exotismo sobre cuatro ruedas por tan poco dinero”, declara la publicación, que ve en el Stingray uno de esos vehículos que llegan cada tanto para modificar radicalmente el paisaje automotriz.

Sucedió en 2013, obviamente con el Tesla Model S, el auto de ese año según MotorTrend, que introdujo por primera vez la electricidad como fuerza motriz en un vehículo de serie.

Vuelve a ocurrir ahora (aunque el vehículo fue presentado en julio de 2019), con la octava generación del Corvette, que es la primera desde su lanzamiento en 1953, diseñada con el motor en la posición central. Es buen exotismo a buen precio, el Chevrolet Corvette Stingray 2020 está disponible en Estados Unidos a partir de los $us 59.990.


Una verdadera ganga para un deportivo con tintes de coche de lujo que marca un giro en este clásico norteamericano después de 67 años de historia.

Así, a diferencia de las anteriores generaciones de Corvette, la C8 lleva el motor apenas detrás de los asientos, lo que permite una mejor distribución de la fuerza de su motor y un mejor control de la misma. El Stingray mantiene la tracción trasera.

El motor central tiene efectos también en el diseño, además de mejorar la experiencia del conductor. Con el frente liberado del motor, la visibilidad mejora enormemente.

Motor de 6,2 L

El modelo más sencillo del Stingray hace honor a todo lo dicho: con un gran poder puede venir un relativamente bajo precio.

Su motor de 6,2 litros y ocho cilindros en V desarrolla unos nada despreciables 495 caballos de fuerza a 6.450 rpm. El torque máximo es de 470 libras-pie, a 5.150 rpm.

El conductor puede liberar esa potencia mediante una caja de ocho velocidades que viene en una sola versión, automática.

Todos estos números permiten una aceleración que es la más rápida entre todos los Corvettes fabricados hasta la fecha.

El C8 va de 0 a 100 km/h en apenas tres segundos, para la versión equipada para performance.


Premio a la máquina

Por dentro, el Corvette 2020 también lleva las marcas de una renovación a fondo. Su cabina es casi silenciosa, el ronquido del V8 ha quedado muy bien aislado, a pesar de la cercanía con los asientos.

Los asientos de tipo deportivo se ajustan a varias posiciones y en general el interior está fabricado con buenos materiales.

Resultan llamativos los controles de los cambios. Ubicado apenas por debajo de la pantalla táctil de infoentretenimiento, el selector de marcha es de metal y tiene la forma de un dial casi escondido debajo de un soporte.


El volante tiene forma casi cuadrada y tiene fino acabado. También llama la atención el panel de controles para el sistema de aire acondicionado y ventilación, que se levanta como una pared entre el conductor y el acompañante.

MotorTrend premió al Corvette por la máquina que es, aunque no sea el mejor en los detalles.