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Expoauto 2020 es una oportunidad de acceder a ese 0 km que necesitas para trabajar o para complementar tu estilo de vida, o ambos. En A Todo Motor siempre decimos que la mejor decisión de compra es aquella que se toma sobre la base de mucha información.
Infórmate, lee, consulta. Tómate el tiempo necesario para comparar modelos antes de decidir.
Ese es el primer consejo para lograr que la elección de tu nuevo vehículo esté en concordancia con tu presupuesto y para que tu futuro ‘adulau’ resulte absolutamente funcional y ajustado a los propósitos que tienes para él.
Esperamos que las siguientes claves te sean de utilidad al momento de ir a Expoauto a buscar ese 0 km que te hace falta:

El presupuesto, camisa de fuerza para que no te vuelvas loco
Se suele pensar que la pregunta del millón es: ¿Cuánto puedo gastar en un auto? Sin duda es una pregunta importante. Tu compra está regida por tu presupuesto. Pero después de comprarlo,el auto será parte de tu vida... y de tus gastos. Así que resulta más relevante verlo así: ¿Cuánto puedo gastar al mes en mi auto? Un parámetro racional es que el transporte no puede representar más del 20% de tus gastos fijos mensuales. Más allá de esa línea, te expones a que cualquier imprevisto convierta los gastos mensuales del auto en algo insostenible.
Si vas a tomar un crédito para comprar tu 0 km, suma el monto de la cuota mensual a los gastos fijos: impuestos anuales, seguro, mantenimientos y gasolina.
Para calcular esos gastos, toma en cuenta: Los impuestos se calculan según la cilindrada, motores más grandes pagan más impuestos. Sucede lo mismo con los seguros, aunque también se considera la marca -un vehículo de lujo, tendrá póliza más cara-.
Respecto a la gasolina, tienes que fijarte en el tamaño del motor del vehículo que vas a elegir. A partir de 3.000 cc se consideran motores grandes, pero pregunta por su eficiencia en el consumo.
Resulta clave saber la relación de kilómetros/litro en el consumo de un auto, y considera que gastarás más gasolina cuando circules en la ciudad.
Mantenimientoy repuestos son gastos que no tendrás en los primeros años, pero llegarán tarde o temprano. Las marcas más comunes tienen mejor precio en piezas y mano de obra. Si eliges una marca poco común en el mercado, puede que en el futuro debas importar repuestos, lo que toma dinero y tiempo.

Funcionalidad, ¿para qué lo vas a usar?
Deja de soñar que es momento de ser realista.
El marketing puede venderte sueños de libertad, pero al elegir un auto debes analizar fríamente tu rutina. ¿Qué vas a hacer día a día con tu auto? Un vehículo grande resulta imponente, pero te costará maniobrar o encontrar parqueo en la ciudad. Un compacto no es la mejor opción para salir de viaje por caminos de tierra. ¿Tienes hijos o usarás el auto para salir con amigos? ¿Necesitas que sea práctico y seguro, o tecnológico y pintudo? Nadie mejor que tú para responder esas interrogantes de manera sincera. Pero si quieres hacer una comparación más, es como elegir un perro: nadie tendría un gran danés en un departamento ni un chihuahua en el medio de la selva.

En los detalles está la diferencia
Fíjate en la variabilidad de las tasas a la hora de contratar el crédito. Pero también investiga cuál será el precio de reventa de tu futuro auto, averigua qué tan compleja son su mecánica o su sistema eléctrico. Consulta con el concesionario sobre los costos de mantenimiento y todo aquello que pueda no estar incluído en la garantía.
Toma en cuenta que las grandes concesionarias tienen plataformas online en las que puedes comparar modelos y cotizar según cada versión.

Antes de comprar, pregunta
Una vez más, comprar un auto es el tipo de decisión que debes consultar con personas que sepan mucho y que te conozcan mucho. La decisión correcta hará de ese 0 km una buena inversión, útil y con muchas satisfacciones.
De lo contrario puede que tengas que revenderlo antes de tiempo y perder dinero.

Repaso antes de comprar

  • Infórmate, lee, consulta. Toma el tiempo que haga falta para comparar modelos y decidir cuál se ajusta a tu presupuesto y tus necesidades • Averigua cuánto pagarás de impuestos y en seguros. Consulta con tu concesionario y compara con otros modelos de la categoría.
  • Mira el tamaño del motor y su rendimiento, no solo en cuanto a gasolina sino también en uso de aceite y el costo de su mantenimiento general.
  • Visualiza tu auto en tu día a día. Si tienes que circular por las angostas calles del centro o, si por trabajo, deberás salir del asfalto.
  • No te enamores. Si bien es una cuestión de gustos, tu opción debe tener sustento real y lógico.
  • Piensa en los detalles: Llantas más grandes significa más costo al cambiarlas. Averigua el valor de reventa. Imagina que necesitas cambiar un farol ¿Dónde lo conseguirás y cuánto cuesta?
  • Y por último: siempre escucha a tu instinto. Tu auto será tu aliado, debes sentirte cómodo y a gusto con tu decisión.