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Conocida como la ‘Reina del norte’, Dora V. V., de 36 años, nunca demostró gran derroche pese a que su patrimonio asciende a $us 150 millones. La mujer que se entregó este 12 de febrero a la Fiscalía, tiene anotadas preventivamente 57 propiedades y 19 vehículos registrados a su nombre, hace una década vendía pollo con arroz en una caseta sobre la carretera al norte. Al menos eso es lo que cuentan los vivientes de Yapacaní que se animan a hablar de ella, porque la mayoría prefiere no involucrarse en su historia, una que se está manchando bajo la sospecha de narcotráfico y que por el momento tiene el rótulo de legitimación de ganancias ilícitas y enriquecimiento ilícito.

Dora es descrita como una mujer escueta, reservada, amable, sencilla y con relacionamiento con la comunidad japonesa de la zona.  

Solo bajo la promesa de que sus nombres serán guardados en reserva para no tener ligazón alguna con ella, la vecindad revela que desde hace 10 años ella apareció con mucho dinero.

Entonces, hizo inversiones, compró propiedades, generó fuentes de trabajo y en los últimos cinco años se dieron sus mayores movimientos económicos.

Ganó dos sorteos de un banco

Además de reservada y escueta, Dora V. V. era suertuda, porque en dos oportunidades ganó un sorteo de una entidad financiera. En marzo de 2015 se hizo acreedora con Bs 50.000 y en julio de ese mismo año también le sonrió el trébol de cuatro hojas con Bs 5.000.

Su nombre completo figura en la lista de ganadores en la página web del banco, del mismo que se sabe, el fin de semana pasado retiró Bs 1,5 millones.

Las propiedades que adquirió las ocupó en ganado de engorde y para la producción de leche, además de sembrar arroz; muchas de ellas están en la localidad de Buen Retiro. Ahí el que se anima a decir algo de ella reconoce que era trabajadora y sencilla.

Su única ostentación

Fue un suceso en Yapacaní porque todo se llevó desde Santa Cruz, incluyendo al decorador, la florista, el organizador de fiestas y la repostera, todos ellos muy conocidos de la farándula social cruceña. La celebración de los 15 años de su hija, fue su único acto de ostentación.

Entonces, tres años atrás, se trasladaba de dos a tres veces por semana hasta la capital porque estudiaba Derecho. Era una mujer activa que se levantaba a las 4:00 de la madrugada para asistir a la universidad. En sus idas y venidas coordinaba los detalles de la fiesta para su hija, una que tuvo alrededor de 1.000 invitados, entre ellos una personalidad de la farándula peruana que un tiempo fue conductor de televisión en nuestro medio, del programa juvenil y de concursos Esto es Guerra.

La fiesta fue ambientada en una noche parisina estrellada con faroles enmarcando la pista de baile, incluso, un armazón de la torre Eiffel custodió la torta de la quinceañera. El evento dio mucho qué hablar por mucho tiempo en Yapacaní.

Previo al evento, la quinceañera (cuyo aniversario 18 coincidió con el anuncio de la justicia de investigar a su madre) además realizó una sesión de fotos y videos vestida con temática vaquera en la lechería de su madre y también en los extensos sembradíos de arroz.

En su página de Facebook tiene 683 amigos y se nota que entre ellos hay varios de rasgos asiáticos, es más, hay quienes la ligan a una cooperativa agropecuaria en San Juan y, por ende, a la colonia japonesa. Sin embargo, su gerente general negó que ella haya sido parte del directorio, es más aseguró que no la conoce.

Sea que haya alguna relación o no con la comunidad japonesa, la empresaria del agro alguna vez viajó a Japón y además de tener una casa pulcra y ordenada, tenía la costumbre de hacer quitar los zapatos a quienes ingresaban a su hogar, que fue amoblado por una reconocida casa de decoración de interiores de nuestro medio.

Su casa, de dos pisos, es la más bonita de la cuadra, con todas las comodidades, cámaras de seguridad y portones de madera.

“Parece que tenía mucho trato con japoneses, esa sensación me dio al ver todo muy limpio, ordenado, incluso teníamos que sacarnos los zapatos en la entrada para no llevar tierra al interior. Se notaba que le gustaba el buen vivir”, cuenta un miembro del equipo que hizo realidad la fiesta soñada de la quinceañera.

Si bien a estas alturas sus amigos no aparecen y muchos de ellos se borraron de sus redes sociales, hay quienes la recuerdan bailando caporales, cuando fue parte de la universidad Cumbre.

Nada en su vestuario o sus gustos delataba que era millonaria, solo las movilidades que usaba daban una pista de que aquella mujer de jeans era adinerada.

 
Entre 1 y 3 vehículos cada año

Un camión mediano, dos camionetas, un jeep y una moto Kawasaki, eran los vehículos que tenía registrados a su nombre Dora hasta 2012, antes de cumplir los 30 años. Ya en 2013, según el Ministerio de Justicia, su patrimonio en cuentas bancarias y tierras empezó a ‘inflarse’, presuntamente legitimando las ganancias que su esposo obtuvo del narcotráfico.

Desde ese mismo año su ‘colección’ de vehículos empezó a incrementarse y compró de a uno en 2013, 2016 y 2019; mientras que en 2012, 2014 y 2018, en cada uno de esos años compró tres vehículos entre camionetas, vagonetas, una volqueta y hasta un tracto camión. Su último ‘gustito’ fue el año pasado cuando se compró una vagoneta 2019.

 “Daba carne a bloqueadores”

En tanto, en San Carlos, pobladores que conocen a Dora, han asegurado que durante los 21 días de paro cívico, Dora dotó a las persona que apoyaban la demanda cívica de tres vaquillas para que se alimenten.

***Este artículo fue originalmente publicado el 8 de febrero y actualizado el 12 del mismo tras la aprehensión de Dora V.