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¿Son los bolivianos detallistas con sus parejas? ¿Qué esperan de su compañero (a) de lecho? Son algunas de las preguntas que Captura Consulting hizo a propósito de la festividad de San Valentín o Día de los Enamorados, misma que se remonta hasta la época del imperio romano cuando un sacerdote casaba en secreto a los jóvenes desafiando al emperador que había prohibido la celebración del matrimonio.

¿Qué hallazgos tuvo el estudio de opinión? Sorpresivamente lo que el boliviano más espera de su pareja es apoyo (53%), seguido de paciencia (16%) y afecto (12%).

Pero, ¿qué es apoyo? Para el sicólogo, sexólogo y terapeuta familiar René Calvimontes, apoyo significa respaldo económico. En su propia investigación sostiene que el 59% está en una relación por interés económico y solo el 8% está por amor, claro que esta situación no fue siempre así. “Hace diez años, estudios de otros colegas daban cuenta de que el 22% estaba por amor”, explica a tiempo de detallar que otro aspecto que une a un hombre y a una mujer en nuestros días son los hijos o el haber quedado embarazada (33%).

Prueba de que lo económico es lo más gravitante es que, según Calvimontes, el 70% de las parejas que se conforman se van a vivir a la casa de los padres. “Ya no pasa lo de antes, que se iban a vivir aunque sea a un cuarto, pero a luchar juntos”.

Por otro lado, para el consejero matrimonial Juan Carlos Barbery, el apoyo es muy importante, pero antes tiene que haber sentimiento. A diferencia de Calvimontes, que piensa que apoyo se refiere a lo económico, considera que es más que nada un acto incondicional del cónyuge cada vez que la pareja lo requiere. “El otro tiene que estar ahí, por eso, cuando nos casamos nos comprometemos a apoyarnos en las buenas y en las malas, en la enfermedad y en la salud”, dice refiriéndose al soporte tanto material como moral.

Para Aida Fuentes, una recepcionista de un centro empresarial, apoyo es compartir los gastos del hogar, que su pareja la ayude con la crianza de los hijos y con el mantenimiento ordenado y limpio de la casa.

Paciencia y afecto, las otras dos cualidades más votadas, dejan entrever que el boliviano valora más estos aspectos por encima de un amor hormonal y precoz que ofrece pasión o romance.

 

Las otras preguntas

¿Está enamorado? ¿los bolivianos son detallistas? El 53% reconoció que se siente enamorado, especialmente en Santa Cruz, en donde el 58% así lo afirmó. En su mayoría son personas entre 26 y 40 años (60%). Mientras que el 47% que dice que no, está en su mayoría en Cochabamba (56%).

¿Por qué casi la mitad no está enamorado? “Las parejas se casan sin tener ningún tipo de orientación”, observa Barbery, recordando que el fin de semana atendió el pedido de una amiga que quería que ayude a su hijo que se había casado en diciembre y que ya estaba planeando divorciarse.

A la pregunta de si los bolivianos son detallistas, el 65% considera que sí, mayormente así opinan los varones (68%) entre 41 y 65 años. En mayor medida se consideran detallistas los cruceños (68%), seguidos por los paceños (64%), cochabambinos (64%) y por último los alteños (61%).

Para Calvimontes hombres y mujeres han dejado de ser detallistas porque ya no dialogan, ni se conocen bien (atributos y defectos). “El teléfono ha destruido mucho, ha degenerado la sensibilidad (fotos de feminicidio, memes de infidelidad, pornografía) y al no ser sensible ya no se es romántico”, reflexiona.

 

Las conclusiones

Casi la mitad de los 900 encuestados (53%), adultos entre 18 y 65 años, se siente enamorado; más de la mitad (65%) cree que es detallista en el amor y espera de la pareja apoyo ante todo (53%).