Escucha esta nota aquí

Ellos siempre son una minoría en relación con los pintores y con  los de otras áreas de las artes plásticas, pero sus obras, la mayoría de las veces tienen mayor visibilidad y no pasan desapercibidas. Son menos porque su labor implica mayores exigencias, como grandes infraestructuras, variedad de herramientas y espacio para realizar sus obras. Un esfuerzo físico y económico que no siempre es reconocido.
Hoy, que es su día, consultamos con algunos de estos creadores, los que coincidieron en que si bien la calidad de propuestas  ha mejorado en las últimas dos décadas, aún hace falta más esculturas que sean referentes culturales en las ciudades del país. 

“Hay muy buenos escultores en Bolivia y ha cambiado enormemente la noción de lo que es escultura en los últimos años”, explica la artista suizo-boliviana Francine Secretan, pero cree que una deuda pendiente es que sus trabajos ocupen un lugar destacado dentro del espacio urbano en todas las ciudades del país. 

“No  se toma en serio la obra de arte, especialmente la escultura que está hecha para estar a  la vista de la gente. Debe haber una política para instalar esculturas en lugares importantes de la ciudad, pero no se ha hecho. No hay conciencia de la necesidad”, insiste la escultora.
Mientras que el artista orureño Juan García cree que se debe partir del hecho de que no hay docentes que puedan enseñar acerca del arte urbano y los que actualmente imparten docencia “son escultores de salón”, dice García, que fue alumno del reconocido artista Gustavo Lara. 

“Mucha gente se aventura a hacer escultura sin conocimiento, porque piensan que hacer escultura es hacer fotografía al bulto. Es una responsabilidad, porque con las esculturas escribimos la historia de nuestros países” y pone como modelo la escultura del  Che Guevara que se encuentra en La Ceja de El Alto. “Más que a el Che, se parece a un Terminator”, cuestiona el escultor, que dice que ejemplos como ese abundan en diferentes lugares del país.

Uno de los que por años insistió en que Santa Cruz cuente con esculturas que sean referentes culturales fue el desaparecido artista Marcelo Callaú, que diseñó esculturas monumentales en bronce y cemento para la ciudad, pero que no se concretaron.

El escultor Juan Bustillo reconoce a Callaú como uno de sus maestros y comparte con él esas inquietudes, pero tiene una visión más optimista, sobre todo porque dice que ha visto el crecimiento de las propuestas creativas en las últimas dos décadas.  “Hace 20 años ha empezado a tener mayor interés, creo que es producto del trabajo que se ha hecho en los simposios, en los encuentros de escultores y de trabajos que se han  hecho en calle para mostrar cómo se hace una obra. Por eso es que la escultura ha cobrado interés”, afirma el artista.

Debe saber que

¿Por qué se celebra?
Cada 6 de marzo se celebra el Día Internacional del Escultor recordando la fecha de nacimiento del escultor, pintor y arquitecto Miguel Ángel Buonarroti.

Celebración 
Hoy, a las 20:00, en Búho Blanco (Urb. Cañoto, calle 9 final) se exhibirán dos documentales dedicados a la escultura y se festejará con un vino de honor.