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Son las 15:00 del jueves 27 de febrero, ya pasaron tres días del Carnaval cruceño, pero aún quedan las marcas del jolgorio en la cancha del estadio Real Santa Cruz. Los trabajadores apuran el paso para llenar los camiones con las letrinas que ocuparon los comparseros de este ‘garaje’. 

También se sigue desarmando el escenario y las carpas continúan de pie. Justamente a esa misma hora en el estadio Tahuichi jugaba de local el equipo de Real Santa Cruz frente a Bolívar, pues desde su regreso a la División Profesional en 2020, tras 15 años en el torneo asociacionista, no ha podido disputar un encuentro en su escenario. 

Las marcas que dejaron los grupos carnavaleros en la cancha del estadio albo seguirán por mucho tiempo más, pues el césped quedó destruido, y será difícil que en menos de un mes esté en condiciones. El olor a orina no se ha quitado y las latas de cerveza vacías aún siguen en algunos sectores. La imagen es penosa, por ello a este medio de comunicación lo frenaron cuando estaba en pleno trabajo. 

“Son órdenes de la dirigencia, de no dejar entrar a ningún periodista”, explicó el encargado de la cancha. Recalca que “es propiedad privada”, pero se ha olvidado de algo: este escenario deportivo fue construido en 1997 para jugar fútbol y no para las borracheras continuas que se están dando. Este tipo de alquileres, contando la sede, el coliseo, la piscina y el estadio, según datos del presidente del club, Carlos Sánchez, le significan un ingreso de $us 15.000. 

“No podemos dejar de alquilar, significa una buena entrada de dinero, para cubrir una parte de los $us 90.000 que es la planilla mensual del plantel”, explicó. 

Los primeros en sufrir por el olor nauseabundo a todo, menos a una cancha de fútbol, fueron sus propios futbolistas el miércoles cuanto intentaron entrenarse en el escenario, pero no pudieron, y lo único que se vio en un canal de televisión fueron jugadores tapándose la nariz con las manos. Las imágenes fueron fuertes, pues también había letrinas, latas de cerveza y carpas a su alrededor. En una parte de la cancha, la más afectada, se llegó a ver un montón de botellas quebradas en el barro, un descuido total. Y los arcos, ayer aún no estaban de pie.

Un mes para recuperarse

Sánchez, titular del club, afirmó que pese al mal estado en que está la cancha del escenario albo, esta estará lista para que Real Santa Cruz juegue de local hasta el 20 de marzo. El dirigente sostuvo que llegarán a esa fecha con las exigencias que deben cumplir, entre ellas cambiar la casamata, tener sala de dopaje y protección del perímetro. Un experto en canchas de fútbol sostuvo que con la utilización de bastantes productos el césped estará recuperado en un mes mínimo, pero sin que vuelva a ser alquilado para un concierto, una prohibición que por el momento no se podrá cumplir. Acá la prioridad es el dinero, jugar fútbol pasó a segundo plano.

Apostillas

El titular albo está molesto El presidente de Real, Carlos Sánchez, dijo que no entendía por qué el miércoles el DT albo, José Peña, había llevado a entrenar al estadio a los jugadores. “Él sabía que no estaba en condiciones. El equipo se ha estado preparando en la cancha del km 9 de la doble vía a La Guardia”, dijo. El estadio albo fue construido en 1997, como un campo deportivo alternativo al Tahuichi Aguilera. Tiene capacidad para 12.000 espectadores.