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La punta del torneo Apertura es ‘millonaria’. Always Ready logró su objetivo en su duelo ante Bolívar. Ganó por 2-1 con una notable reacción en el segundo tiempo, en que Eduardo Villegas dispuso de cambios posicionales que le dieron resultado.

En un partido parejo, Bolívar fue el que abrió el marcador a los 45 minutos. Fue un premio a la efectividad del movedizo Erwin Saavedra, que con un potente remate cruzado batió a Carlos Lampe.

Always Ready había hecho los méritos para ponerse en ventaja en la primera parte. Estrelló dos veces la pelota en el pórtico celeste. Primero fue Samuel Galindo a los 6 minutos, cuando el balón dio el poste derecho del pórtico que defendía Javier Rojas y después se dio el de Jair Torrico, a los 43 minutos, cuando después de una proyección por izquierda mandó la pelota al travesaño.

Estas situaciones de peligro que generó el dueño de casa reflejan la dinámica que imprimió para ponerse en ventaja. La tarea de Christian Árabe, en ofensiva, fue fundamental, como también la del paraguayo Nelson Cabrera en la zaga.

En Bolívar, las salidas de Jorge Flores por izquierda y las maniobras en ataque de Marcos Riquelme y Leonardo Vaca pusieron en aprieto a una defensa millonaria, que jugó con una línea de tres centrales (Barrera, Enoumbá y Cabrera) para cerrarle los caminos a la ofensiva celeste.

En el complemento, Bolívar reforzó su defensa con el ingreso de Luis Gutiérrez a sabiendas que Always se iba ir con todo sobre el arco de Rojas. Y esto pasó porque Eduardo Villegas hasta sacó al volante Samuel Galindo para incorporar al argentino Javier Sanguinetti. La idea fue buscar más movilidad de tres cuartos de canchas para arriba.

Lo consiguió el DT cochabambino, pues a los 67 minutos llegó el gol de Sanguinetti, quien sacó provecho a un pase de Jair Torrico para sorprender a Rojas.

Después se vino el aluvión alteño en la que en un par de ocasiones hizo lucirse al golero de Bolívar, que a los 77 minutos tuvo una notable tapada tras un cabezazo de Cabrera. La academia paceña la pasó mal en esta etapa y lo sintió más tras la expulsión de Roberto Domínguez a los 84’.

Dos minutos después, se gesta el tiro libre de Fernando Saucedo, que optó por lanzarlo al corazón del área, buscando a sus compañeros. Para fortuna del volante cruceño, y la de su equipo, la pelota entró ante la mirada de la zaga celeste, que pidió fuera de juego.

Bolívar pudo lograr el empate cuando ya se jugaban tres minutos de descuentos. Carlos Lampe salvó la caída de su arco al interceptar un remate del argentino Emiliano Vecchio, lo que provocó después la alegría de una afición que colmó el estadio de la zona de Villa Ingenio.