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La mejor versión de Blooming 2020 se vio este sábado. Fue gracias a Rafinha que ingresó en la segunda parte para anotar dos goles y asistir en el cuarto tanto a Fernando Arismendi. El brasileño, que aseguró que aún está en un 80% de su nivel tras la lesión que lo dejó cinco meses fuera de las canchas, entró a los 57’ y puso orden en una academia que hasta ese momento ganaba por un apretado 1-0.  Al final fue goleada ante un Aurora (4-0), que solo le hizo frente un tiempo.

Con la gran victoria, en la que volvió a tener una buena actuación Edward Vaca, el equipo de Miguel Ponce escaló del tercero al segundo puesto, y se puso a tiro del puntero Always Ready. En el próximo partido se le viene San José, el miércoles (20:30) de visitante, donde la academia arriesgará una racha de cinco partidos sin perder (cuatro triunfos y un empate).

Ayer, el encuentro fue trabado de entrada, con un Aurora luchador. Hasta los 23 minutos, el juego se centró en la lucha por la posesión del balón, hasta que Arismedi se llevó por delante a un defensor y al mismo arquero David Torrico para dársela a César Menacho, que hizo lo que debe hacer un goleador, meter la pierna y mandarla a las redes, haciendo inútil el esfuerzo de Alonso Sánchez, que se largó desde atrás.

De ahí para adelante, Aurora no bajó los brazos y su DT, Julio César Baldivieso, se dedicó a pedirle concentración a sus jugadores, y por momentos sus llamadas de atención fueron enérgicas. Así, a los 28’ sacó a Marcelo Aguirre y en su lugar entró Gabriel Ríos, que tampoco aportó demasiado. El equipo del pueblo tuvo su chance de empatar, pero Yasmani Duk (37’) perdió ante José Peñarrieta, que está afianzado en el arco celeste, tras el castigo dirigencial a Rubén Cordano por no firmar su renovación.

El primer tiempo terminó siendo parejo. Se venía la segunda parte, en la que Blooming debía acelerar para que el rival sienta la presión. Así de entrada, a los 46’, Aurora tuvo otra opción cuando Alejandro Rivera encaró a Peñarrieta, que ganó el mano a mano. El partido siguió siendo trabado hasta el ingreso de Rafinha por Clody Menacho (57’).  

El brasileño se hizo sentir

De entrada, Blooming sintió el efecto del brasileño en su fútbol, más claro y con más espacios. A los 58’, Arismendi exigió a Torrico y a los 59’, Rafinha se la dio para que defina José Vargas, que la mandó fuera. Era el primer aviso de lo que se venía.

A los 62’ comenzó el baile liderado por la figura del partido y apoyado por Edward Vaca y Junior Sánchez. Los tres intervinieron en la jugada del 2-0. Sánchez se la dio a Rafinha, que de primera se la bajó a Vaca, que fusiló a Torrico. En el rebote apareció el brasileño para empujarla y celebrar como si se tratara de un campeonato, con lágrimas, por todo el sufrimiento que tuvo que pasar desde su lesión hasta la recuperación. Los hinchas también explotaron, no era para menos, el ídolo celeste había puesto su primer sello de este Apertura.

De ahí, no paró el baile, y gracias a Rafinha todo fue fácil. Las ocasiones de goles pasaron a ser claras, y Arismendi, a los 65’, estuvo cerca del tercero. A los 68’, llegó el gol, tras otra combinación perfecta. Edward Vaca ingresó por izquierda para dársela a Julio César Pérez, que le hizo un pase de medio gol para Rafinha, que definió de primera. Ya era fiesta, el partido difícil que fue en la primera etapa, se había acabado con 22 minutos por jugarse.

El brasileño estuvo cerca del tercer tanto en su cuenta personal, pero Torrico detuvo su remate, con algo de suerte. “El arquero tiene su mérito”, diría al final del partido Rafinha, que jugó el tercer encuentro desde su vuelta a las canchas, demostrando la gran categoría que tiene en los pocos minutos que está teniendo hasta que agarre ritmo.

Blooming quería más, y Rafinha también. A los 86’, Jesús Sagredo, que cada vez juega mejor, controló el balón por derecha para luego hacerle el pase al brasileño, que dominó y después se la dio a Arismedi. El uruguayo, que también tuvo un buen partido, fue el encargado de liquidar a Aurora. El 4-0 y el juego de Blooming en la segunda parte no dejó dudas sobre la superioridad del local. Gran triunfo de la academia, en su mejor partido del Apertura, con un Rafinha que terminó dando una frase contundente que ilusiona a los bluminista: “Estamos trabajando para ser campeones. Este triunfo es para los fanáticos que siempre nos apoyan. Ellos se merecen esto”. 

Se viene San José, y los de Ponce deberán confirmar su buen momento en la siempre peligrosa altura, donde su técnico sabe jugar y de seguro ya está planificando como encararlo para mantener el invicto.