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El Acuerdo de Charaña al que se llegó tras una serie de negociaciones entre los expresidentes de Chile y Bolivia, Augusto Pinochet y Hugo Banzer, respectivamente, causa temor en el equipo jurídico chileno porque fue el episodio en la que se avanzó más en las negociaciones sobre una salida con soberanía la océano Pacífico y podría ser usado como sustento el viernes en los alegatos de Bolivia.

El Abrazo de Charaña, como es conocido en el país, establece otorgar al país un corredor soberano al Pacífico por el norte de Arica, a cambio de un canje territorial. El acta fue suscrita entre ambos gobiernos militares tras una reunión en la población de Charaña, en Bolivia, en la que Pinochet y Banzer se abrazaron, tras restablecer las relaciones bilaterales interrumpidas en 1962.

La preocupación la hizo notar el abogado Alberto van Klaveren, que conforma el equipo jurídico chileno y ejerció como agente en la demanda de Perú.

Sobre el argumento del equipo jurídico boliviano, van Klaveren dijo: “Las conversaciones para explorar un acceso boliviano al Pacífico, que se produjeron después de 1948, año en que se firmó el Pacto de Bogotá” sucitaría mayor impacto de la exposición boliviana que continúa el viernes, cita el periódico chileno La Tercera, que inquieta al equipo chileno por el desafío que plantea explicar ese punto sin abordar a fondo la demanda marítima.