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La paranoia se apoderó de muchos vecinos en San Carlos por la presencia de la paciente con coronavirus en el hospital del pueblo. Pero también en la capital, cuando se obstaculizó su internación en siete diferentes nosocomios.

Vecinos y personal de salud que se opusieron a que esta reciba atención en siete hospitales tendrán que deponer actitudes y colaborar, porque ahora hay un segundo caso confirmado. Se trata de un joven de 26 años que estuvo por Madrid y Miami, así lo informó anoche el secretario de Salud, Óscar Urenda y el director del Sedes, Marcelo Ríos.

Ante el panorama cada vez más complicado, el Colegio Médico ratificó su ofrecimiento de ocupar sus instalaciones y la presidenta del Concejo, Angélica Sosa, sugirió ocupar la Quinta Municipal.

Una protesta tras otra

El peregrinaje de la paciente del hospital de San Carlos fue de película. Primero sitiaron la puerta principal y presionaron a las autoridades para que la trasladaran a otro lugar donde, según piensan, no represente peligro para ellos.

La residente de Italia, otrora visitante ilustre del barrio María Auxiliadora de Buen Retiro, fue resistida en su tierra donde temen que los haya contagiado, y también fue rechazada en San Carlos.

La presión ejercida desde la mañana tuvo sus frutos a las 13:30, cuando una ambulancia sacó del centro médico a la paciente y la trasladó a la capital cruceña.

Casi de forma simultánea, el personal de salud de la ciudad, comenzó a protestar en cinco establecimientos: San Juan de Dios, Japonés, El Bajío, Francés y Fortaleza. A lo que se agrega un sexto hospital, el del Centro de Salud Integral D-10, en donde los que protestaron fueron los vecinos, quienes han instalado una vigilia. Este es un espacio que la Alcaldía anunció que será destinado para atender a pacientes con enfermedades infectocontagiosas.

Portadora del virus

El aislamiento de la paciente en el hospital sancarleño fue desde el domingo, cuando presentó síntomas de la enfermedad. Empero, todos estaban tranquilos porque un primer informe del Servicio Departamental de Salud (Sedes)señalaba que su estado no encajaba con los síntomas de Covid-19.

Sin embargo, la sicosis se apoderó de la gente la noche del martes, cuando se confirmó que era portadora del virus.

Luego de las protestas de los pobladores, pasado el mediodía, el gobernador Rubén Costas informó de que se analizaba aislarla en la ciudad, en el hospital San Juan de Dios. En solo cuestión de minutos el personal de este nosocomio bloqueó el ingreso para rechazar esta determinación.

“Ya estamos saturados de pacientes. No tenemos espacio”, remarcó una de las trabajadoras que protestaba con barbijo. Agregó que no se moverían mientras no se “anule” la sala de aislamiento que hace varios años se habilitó.

Otra posibilidad fue el Hospital Japonés, pero el personal cerró la puerta y se instaló con una pancarta en el ingreso. “Nos van a exponer más. Aquí hay personas internadas hasta en camas en consultorios. No la vamos a recibir”, insistió un médico.

En el tercer lugar que se pronunciaron fue en el hospital Francés. “Nadie está preparado para atender a una persona con coronavirus. No permitiremos que la traigan”, dijeron casi en coro los trabajadores.

Ante la posibilidad de que sea llevada al hospital El Bajío los trabajadores colocaron un vehículo cruzado y banquetas en la entrada para instalar una vigilia. El pediatra Julio Burgos dijo que hay varios niños con dengue tirados en el piso, por lo que no tienen espacio de aislamiento. Mientras que Cinthia Farfán, del sindicato de trabajadores, aseveró que no se ha capacitado al personal para atender esos casos.

El secretario de los trabajadores de Salud, Robert Hurtado, confirmó que en el centro de salud Fortaleza los trabajadores indicaron que tampoco la dejarían entrar.

Esta semana la presidenta del Concejo municipal, Angélica Sosa, anunció que un centro del Distrito10 sería ocupado para pacientes con enfermedades infectocontagiosas, entre estas el coronavirus. Ayer en la mañana EL DEBER comprobó que en el lugar no había equipos, ni camas, peor aún personal. Sin embargo, por la tarde, la Alcaldía apresuró los trabajos, se instaló equipos de terapia intensiva para siete personas. Esto generó alerta entre los vecinos de la zona que trancaron las calles con pitas, vehículos y quemando llantas para evitar que el recinto hospitalario siga siendo equipado. Observaron que hay riesgo porque tienen una unidad educativa próxima.

“Es una vergüenza”

Lo ocurrido en la tarde fue calificado como “una vergüenza” por el secretario departamental de Salud, Óscar Urenda. Reflexionó que se trata de un caso de seguridad nacional, por lo que los trabajadores deben acatar las decisiones del Sedes.

Además, aseguró que se responderá a todas las peticiones del personal. “Los trabajadores de salud no tienen ningún riesgo. Quien se contagie es porque no tomó las medidas de prevención”, remarcó.

Urenda aclaró que la paciente mayor de 60 años está en buen estado y que por la intransigencia de la gente debió ser internada en un predio de la Gobernación. No obstante, adelantó que hoy la trasladarán al D-10.

El gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Roberto Tórrez, lamentó que vecinos y personal de salud se opongan a la habilitación de salas de aislamiento en establecimientos de salud en sus zonas. “Tiene que primar la racionalidad No puede ser que vecinos se opongan, ¿entonces dónde los vamos a atender a los pacientes?, estamos organizando los servicios para la población misma”, reflexionó”.

Suspensión de clases

La Dirección Distrital de Educación de San Carlos dispuso la suspensión de clases hasta el lunes en sus 38 unidades educativas.

En Buen Retiro las unidades educativas se adelantaron y ya habían suspendido las actividades con el respaldo de dos concejales a fin de evitar posibles contagios entre el alumnado, tomando en cuenta que varios niños y adolescentes, familiares de la paciente infectada con el mal, estuvieron asistiendo a clases hasta el martes, después de haber entrado en contacto con ella.
Por información del director de la unidad educativa, profesor Leonardo Basilio, se sabe que al mnos seis niños, nietos y sobrinos de la paciente fueron regularmente a clases sin protección

Piden más control

EL DEBER estuvo ayer en Buen Retiro, donde tiene su casa la persona que dio positivo y adonde llegó a visitar a sus hijos. Allí la alcaldesa Carmen Rosa Suárez y vecinos revelaron que hasta ayer en la mañana ninguna comisión médica se constituyó en el lugar para verificar la existencia de posibles contagios. Sin embargo, se supo que por la tarde una comisión del Sedes llegó hasta allí para realizar la investigación correspondiente.

El itinerario de la paciente

La casa de la paciente, donde el domingo los suyos le hicieron la bienvenida con un churrasco, permanece vacía.

Según un informe policial, esta llegó al aeropuerto Viru Viru a las 4:00 del sábado 7 de marzo. Acto seguido tomó un expreso hasta San Carlos y luego un trufi para llegar a Buen Retiro. La noche del sábado se trasladó en mototaxi al centro del pueblo con varios de sus familiares y cenaron en un concurrido restaurante. A esas horas ya presentaba malestares. Al día siguiente, sus familiares y amigos le hicieron un churrasco al mediodía. Se indispuso y tuvieron que interrumpir la fiesta para llevarla al hospital de San Carlos.