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Las campañas todavía no despegaron. Se ven tibias estrategias que todavía están entre las redes sociales y los actos masivos. Todos los frentes que están en la contienda electoral tienen equipos que son dirigidos por estrategas nacionales.

En el Movimiento Al Socialismo (MAS) no hay una empresa que asesore su campaña, según dice su candidato a la Vicepresidencia, David Choquehuanca. El postulante explica que hay equipos que se conformaron y que coordinan con los sectores sociales para la presencia de los aspirantes.

El jefe de campaña del MAS es Evo Morales, que desde Argentina está al tanto de la coyuntura electoral. Sin embargo, no todo pasa por el expresidente. Henry Nina, dirigente de los interculturales, explica que son los candidatos quienes conforman equipos de campaña y que los sectores sociales apoyan al MAS.

“Hay un trabajo de coordinación. No hay empresas que estén dirigiendo la campaña, lo que hay equipos nacionales”, dice Nina.

La misma versión tienen en la alianza Juntos. Samuel Doria Medina explica que existen equipos de campaña nacionales y que no existe un jefe nacional. El empresario detalla que Unidad Nacional (UN), que es parte de la alianza, tiene su propia brigada.

Lo mismo explica Edwin Herrera, candidato al Legislativo por Juntos. El aspirante dice que existen grupos que coordinan diferentes aspectos de campaña.

En la alianza Comunidad Ciudadana (CC) existe un jefe nacional. Es Ricardo Paz Ballivian y por él pasa todo el aspecto de estrategia y marketing electoral. El experto explica que las herramientas digitales son instrumentos de comunicación válidos para ser utilizados en la campaña electoral, pero añade que no se debe descuidar en los métodos tradicionales como aparecer en televisión o el plan de a pie.

En la alianza Creemos existe un equipo que priorizará su trabajo en el occidente. El director de campaña, Ronald MacLean, informa que la jefatura de esa alianza se trasladó La Paz para arrancar una campaña fuerte.

“Luis Fernando es poco conocido (en el occidente) y hay cierta reticencia a aceptar un candidato del oriente”, detalla MacLean.