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El Gran Hotel Cochabamba, a través de uno de sus propietarios, Bernardo Pavisic, reclama una deuda de alrededor Bs 200.000 al club Blooming. El portavoz de dicho hotel explicó que ese monto de dinero es por concepto de hospedaje y alimentación de una concentración que la delegación de la academia cruceña realizó el año pasado en la ciudad del valle.

“En principio no contestaban el teléfono, se les hizo varias llamadas y no teníamos respuesta, pero en las últimas horas se pusieron en contacto con mi hermano Carlos Antonio y hay acercamiento para que Blooming nos pague la deuda, espero que lleguemos a un buen acuerdo”, dijo Pavisic.

En representación del Gran Hotel Cochabamba, Pavisic explicó que la deuda es por una concentración de su plantel de casi un mes, por la cual Blooming pagó un 30% de adelanto y luego no volvió a hacer ningún depósito.

“Fueron casi 30 días de concentración con ocasión de varios partidos que Blooming tenía en la altura. Les brindamos el alojamiento de primerísimo nivel, comida de acuerdo a requerimientos y muchas otras cosas más, que solo Blooming sabe cómo se los ha tratado”, expresó Pavisic.

Ayer (domingo) intentamos comunicarnos con algún directivo del club, pero no tuvimos respuesta. Recordemos que en los últimos días la dirigencia celeste ha venido solucionando deudas atrasadas como con el ex director técnico del equipo celeste, Erwin Sánchez, y el ex contador de la institución Miguel Angel Astorga.

Duras críticas

Bernardo Pavisic vivió en carne propia el ser dirigente de un club boliviano y lidiar con las deudas que deben afrontar las instituciones deportivas, pues fue presidente de Aurora entre 2014 y 2016 fue presidente de Aurora.

Recordó que cuando asumió en el equipo del pueblo tuvo que pagar deudas que dejaron anteriores dirigentes y por eso siempre pregonó que para mejorar el fútbol boliviano se deben hacer dos cosas: tener presupuestos claros y ofrecer garantías personales con bienes o Depósitos a Plazo Fijo (DPF).

“Tiene que haber un fair play financiero en el fútbol boliviano. No puede ser que llegue un dirigente nuevo a un club, que quiere hacer las cosas bien, y lo primero que se encuentra son deudas de gestiones pasadas”, agregó Pavisic.

A su criterio las deudas deben ser pagadas por la persona que firma el documento. “Se debe normar en Bolivia, que el que ponga la firma pague, así de sencillo. Incluso a Fabol no le interesa, no le va a interesa nunca, al señor (David) Paniagua no le interesa, porque solo busca el conflicto para cobrar y sacarse el porcentaje. Y un presidente de la Federación Boliviana de Fútbol que ve todo de palco, es una barbaridad, pero estamos en ese trayecto, a nadie le interesa hacer un cambio real en el fútbol boliviano”, finalizó Pavisic.

Experiencia con Aurora

Pavisic comentó que en su época de dirigente de Aurora otros directivos firmaron contratos con 45 jugadores y la planilla era de casi 80.000 dólares, lo que generó problemas económicos al club.

En 2014, él era vicepresidente de la gestión en la que Jaime Ponce era presidente, pero ante la renuncia de este tuvo que asumir el mando de la institución.

“Cuando renunció (Ponce) se debía siete meses de sueldo en la escuela del club, cuatro meses a los jugadores y me dejó una deuda de más de 200.000 dólares y teniendo que pagar en cada partido impuesto, Policía, seguridad, ambulancia, boleteros, estadio y muchas cosas más”, recordó.

No olvida que la recaudación de cinco partidos fue destinada para pagar 40.000 dólares al futbolista Charles da Silva.