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Faustino Alfonso Mendoza Arze, es el nuevo comandante general de la Policía Boliviana. El presidente Evo Morales le tomó hoy juramento en un acto oficial en Palacio de Gobierno y remplaza a Abel de la Barra.

El nuevo titular fue hasta ahora máximo responsable de la institución del orden en Tarija, y según documentación afrontó una denuncia interna y otra penal por incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias, aunque recientemente mostró un informe de la Dirección Departamental de Investigación Policial Interna (Didipi), en el cual no se registra investigación disciplinaria administrativa o caso abierto hasta diciembre.

A momento de dejar el cargo, el jefe policial saliente, inmerso en una polémica por asistir a un acto del MAS y declararse "hincha" del Milán, agradeció el apoyo del Gobierno en la implementación de acciones que permitieron reducir la delincuencia. Agradeció la confianza depositada en su persona, aunque admitió que quizá no hizo lo suficiente.

"Espero estar a la altura de mi antecesor, que ha implementado una nueva filosofía de trabajo", dijo el nuevo comandante, tras pronunciar algunas frases en quechua. Afirmó que las cifras de inseguridad "son una preocupación", pero anticipó que las afrontará con "coraje". 

Anticipó que "seremos implacables" en la lucha contra la delincuencia y sostuvo que se implementarán grupos de élite para contrarrestar el crimen. Instó compromiso por parte de sus camaradas y les dijo que en él tendrán un "hombre comprometido" que será "estricto" en el cumplimiento de las normas.

El presidente Morales, dentro de su discurso, reiteró que a veces no es suficiente la gestión de un año de los comandantes para generar un "cambio" dentro de la institución y abogó para que exista un trabajo disciplinado en beneficio de la población.