Opinión

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La estocada a Maduro en tiempos de virus

Alvaro Ríos Hace 3/29/2020 10:57:00 AM

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La mañana del jueves 26 de marzo, como es costumbre, comenzábamos a escribir la entrega mensual dominical y pensábamos hacerlo sobre la analogía y paralelismo existente entre los subsidios a los energéticos practicado en varios países latinoamericanos y el coronavirus, y lo que es políticamente correcto y lo que es económicamente correcto. Sin embargo, lo dejaré para la siguiente entrega.

A media mañana, nos enteramos de la contundente acción tomada por el gobierno de EEUU para ponerle un precio de 15 millones de dólares a la cabeza de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela y por supuesto al dictatorial régimen que lo acompaña por vinculaciones directas con el narcotráfico y con la transnacional del crimen organizado. Muchos otros estarán observado agazapados y tal vez asustados.

Donald Trump, en su más puro estilo pragmático de gobernar, que; por supuesto, no gusta a muchos dentro y fuera de su país, lanza esta medida contra Maduro con el objetivo de darle una estocada final y en momentos muy particulares. 

Los precios del petróleo se desploman en 44% en los últimos 12 meses por la predicción de reducida demanda (fruto del virus) ante las restricciones a la actividad económica, y sobretodo al movimiento de vehículos privados, aviones comerciales, cruceros y otros en varios países del mundo. A esto se suma la decisión de Arabia Saudita y Rusia de no pactar menor producción para elevar los precios. Tormenta perfecta por el momento para el sector de hidrocarburos y para impactar a los frackers en EEUU.

Estos frackers de petróleo shale en Estados Unidos resultan los más perjudicados por los bajos precios, debido a que muchas áreas (sweetspots) no cubren costos de producción a estos precios de 20 a 30 $us/barril para continuar frackeando la roca y mantener y/o elevar producción.

En el otro lado del espectro, los costos en Arabia Saudita y Rusia se cubren sin problema o ya están cubiertos por la producción de petróleo convencional y sus largos ‘plateaus’ de producción sin problema. 

Esto no implica que las arcas estatales de estos dos países no sufran. Lo hacen y mucho, pero ya tomaron la decisión. Los muy liberales texanos republicanos, y que son impulsores del fracking, respaldan la mayoría de las políticas de Trump y los precios bajos del petróleo los tienen muy preocupados y en particular a las miles de empresas que realizan la actividad.

Vamos entonces a coincidir en que la estocada de colocar precio a la cabeza de Maduro y su régimen vienen acompañados de premisas básicas para hacerlo. Veamos. Primero se golpea a Maduro y su régimen cuando los ingresos de su casi única fuente de exportación se desploman notablemente. 

Si hacemos historia los ingresos aproximados por exportaciones de petróleo en Venezuela son: 45,6 billones de dólares (2009), $us 55,8 billones (2014), $us 17,2 billones (2019) y $us 7,4 billones a los precios actuales proyectados. Y eso que las cifras de 2019 y las actuales son aún menores por las sanciones impuestas por EEUU y por tener que triangular con los precios. Como vemos el régimen de Maduro esta sin oxígeno económico.

En el entorno de incertidumbre en la economía mundial por la guerra comercial, guerra de precios de petróleo y el pánico por el virus, es que los aliados fuertes de Venezuela, en particular Rusia, Irán y China no tienen foco para concentrarse en defender a Maduro y entregarle recursos frescos que lo dejen respirar y que tal vez jamás vuelva a ver. Es decir, un buen timing para la estocada.

Caído Maduro, ¿es el objetivo final no es cierto?, será Juan Guaidó o algún otro opositor que tome las riendas del país y del sector petrolero. Sin lugar a ninguna duda, por la pésima y corrupta gestión en Pdvsa se puede levantar producción y mejorar eficiencia con la participación de empresas privadas y con costos de producción similares a los de Arabia y Rusia. 

¿Puede ser no? Además, Maduro ya venía privatizando y cediendo bajo la mesa a empresas privadas. El interés económico de la estocada.
Finalmente, no olvidemos que la campaña en EEUU entra en fase final en breve y nada mejor para Trump y sus seguidores, y también millones de indecisos que poder detener y sacar del poder a un supuesto narcodictador que está muy cerca de sus fronteras. El interés político para la estocada.