Opinión

Mujeres y niñas frente al Covid-19

Hace 3/30/2020 7:00:00 AM

Escucha esta nota aquí

Violeta Domínguez - Representante de la ONU Mujeres en Bolivia

La Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) está trabajando estrechamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con el Estado boliviano para fortalecer la respuesta coordinada ante la pandemia del coronavirus.

En nuestro país, cada día se conocen más casos de personas infectadas con el Covid-19, por ello creemos firmemente que todas las disposiciones que se emitieron por parte del Estado boliviano deben ser asumidas con responsabilidad por toda la población con el fin de frenar esta pandemia y sus efectos.

Sin embargo, consideramos que los Estados deben empezar a responder a las necesidades y realidades específicas de las poblaciones. Es decir, se debe identificar los efectos diferenciados de la pandemia sobre hombres y mujeres, atendiendo sus diversidades: etnia, edad, clase, género, generacional y la orientación sexual como otras categorías sociales por analizar y considerar a la hora de planificar la respuesta. 

Estas respuestas deben permitir enfrentar y responder a las necesidades de las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad, solo de esta forma podremos frenar los efectos devastadores que podría generar esta pandemia, para lo cual es urgente trabajar con las comunidades, organizaciones, redes y plataformas de la sociedad civil con el fin de identificar las estrategias y respuestas a la crisis global.

Un grupo fundamental a quien también se debe poner especial atención está constituido por las personas que trabajan en el área de la salud, entre quienes se cuenta a las enfermeras y las auxiliares de enfermería que están en la primera línea de respuesta a esta pandemia en los hospitales y servicios de salud.

Los Estados deben garantizar la dotación de insumos de bioseguridad y de apoyo sicológico para quienes en este momento están realizando una de las labores más heroicas para tratar y cuidar enfermos, luchando contra la letalidad del virus y exponiendo su propia salud y vidas. 

Como lo dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, “Ningún país puede enfrentar solo esta situación. Más que nunca, los Gobiernos deben cooperar para revitalizar las economías, aumentar la inversión pública, impulsar el comercio, y garantizar la prestación de un apoyo específico a las personas y las comunidades más afectadas por la enfermedad o más vulnerables a los efectos económicos negativos, incluidas las mujeres, que a menudo soportan una carga desproporcionada del trabajo de cuidados”.

Como ONU Mujeres identificamos algunos de los temas que creemos son urgentes de atender en el contexto de la emergencia global: el trabajo de cuidados, la autonomía económica, violencia física, psicológica y/o sexual, la participación de las mujeres en la toma de decisiones, la desagregación de datos por sexo, el análisis de género y la migración, la explotación sexual comercial, son solo algunas de las áreas de preocupación que deben ser parte de una respuesta efectiva ante la crisis sanitaria que atraviesa el mundo en este momento.

Creemos firmemente que el Estado debe trabajar de manera inmediata en: asegurar la disponibilidad y desagregación de datos por sexo; incluir la dimensión de género y a especialistas en género en los planes de respuesta y recuperación; contar con recursos presupuestarios para generar conocimientos en materia de género en los equipos de respuesta; brindar apoyo prioritario a las mujeres en la primera línea de respuesta; garantizar el acceso de mujeres en situación de violencia a servicios esenciales, sobre todo el fortalecimiento de las casas de acogida.

También debe garantizar la igualdad para las mujeres en la toma de decisiones en torno a la planificación de la respuesta y los efectos a largo plazo; garantizar que los mensajes de salud pública lleguen a las mujeres de manera adecuada; desarrollar estrategias de mitigación que se centren en los efectos económicos del brote en las mujeres y generen resiliencia en ellas; proteger los servicios básicos de salud para las mujeres y las niñas, incluidos los servicios de salud sexual y reproductiva; y priorizar los servicios de prevención y respuesta ante la violencia de género en las comunidades afectadas por el Covid-19.

Ahora más que nunca, debemos unir esfuerzos y solidaridad, y fortalecer los cuidados, tanto personales como colectivos, para que entre todas y todos superemos esta emergencia y continuemos avanzando hacia el desarrollo sostenible, sin dejar a nadie atrás.