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Más allá del grave efecto sanitario, por los contagios y las primeras bajas, por la presencia del coronavirus en el país, los estragos en la economía provocados por este mal, comienzan a sentirse en Santa Cruz. Desde que se aplicó la cuarentena total en el país, el pasado 22 de marzo, 550 industrias de la urbe cruceña paralizaron sus operaciones.

Santa Cruz es considerada la capital económica del país debido a que aporta más del 25% al Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia. Las únicas empresas autorizadas a operar, de acuerdo a las disposiciones del Gobierno, son las factorías ligadas a la producción de alimentos.

Jorge Cwirko, presidente de la Asociación de Empresarios del Parque Industrial, señaló que el personal de las fábricas fue replegado. Además, dijo que la mayoría de las empresas respetará el pago de los salarios. El industrial indicó que se trataron de hacer las gestiones para que algunas factorías operen, pero "fue dificultoso conseguir los permisos".

Solo están trabajando las industrias del sector alimenticio”, afirmó el dirigente.

En el Parque Industrial de Santa Cruz operan empresas de diversos sectores desde la metalmecánica, alimentos, fabricación de muebles, entre otros.

En toda Bolivia, según la Cámara Nacional de Industrias (CNC), actividades como el de cueros, madera, metalmecánica, cemento, turismo, bebidas alcohólicas, plásticos, están paralizadas y con enormes dificultades, en especial las pequeñas y medianas empresas.

Actualmente, el país vive una cuarentena total, que se extenderá hasta el 15 de abril. La medida se da luego de que se registraron, hasta la fecha, cuatro muertos y 97 contagiados.