Opinión

Economía: enfrentando holísticamente la crisis del Covid-19

Hace 3/31/2020 7:00:00 AM

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Ferdy Suárez

Vamos transitando todos esta época inédita e inesperada de crisis sanitaria mundial. Cada día, vamos entendiendo mejor la situación, tomando conciencia de su magnitud, seguimos instrucciones de contención y lucha sanitaria, venimos asistiendo a las iniciales medidas de alivio económico para las familias bolivianas, y vamos apenas vislumbrando algunas medidas de estímulo económico.

Los desafíos del momento, ponen a la prueba más exigente en décadas, a nuestros líderes mundiales, nacionales, en todas las esferas y a todo nivel.

Soy de aquellos que concuerda, que debemos ocuparnos primero de la salud de todas las personas y familias, sin distinción de ningún tipo. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance, para que la menor cantidad de personas sean afectadas, debemos cuidar con todos los recursos disponibles, a todos los que pudieran enfermar y evitar a toda costa, la muerte.

Muchos se han abierto a pensar si las medidas de cuarentena son adecuadas para el momento, y si el remedio para cuidarnos del virus, no será peor que la enfermedad misma. El punto es que, al final, las consecuencias económicas que pudiera tener el cierre de nuestras actividades económicas, podrían traer mayores desastres que el mismo virus: caos social, desempleo, pobreza, hambre, más enfermedades ocasionadas por la miseria, y finalmente, mayor cantidad de muertes en el mundo.

Salud pública vs. economía. Entonces ¿qué hacemos? ¿Nos encerramos en cuarentena para matar el virus y la vez la economía? ¿O nos abrimos al trabajo para exponernos al virus? Por supuesto, nadie tiene una respuesta clara y certera a esta encrucijada, por el momento. Creo que es deber de todos pensar más al respecto y poner sobre la mesa, algunas ideas, propuestas y soluciones. Los animo a hacerlo.

Creo que no debemos elegir una de ellas. Debemos elegir ambas paralelamente. Ese es el juego hoy. Debemos pensar en salud pública + economía (eliminando el vs.). De eso se trata este desafío inmenso. Cómo salimos todos airosos de esta crisis sanitaria sin destruir nuestro tejido económico.

Debemos valorar las medidas que vienen tomando nuestros líderes, tanto en la contención y lucha sanitaria, como en las difundidas medidas de alivio económico, dirigidas como debe ser, a los menos favorecidos, en situaciones más precarias y a las familias bolivianas. También debemos valorar y pienso que están bien encaminadas, las medidas de estímulo económico iniciadas tímidamente.

Nuestra siguiente preocupación debe ser el empleo de los bolivianos. Se han tomado medidas legales, que protegen al mismo y que todos debemos acatar y seguir. Los sueldos se pagarán en tiempo y en forma hasta que los bolsillos de sus empleadores puedan hacerlo. Este es el nuevo desafío: debemos comprender que no se puede mantener los empleos, si no cuidamos a los empleadores. Debemos cuidar de las empresas de todo tamaño, porque si no las cuidamos, eventualmente todos los bolsillos, por más grandes que sean, terminan vacíos y sin posibilidades de seguir pagando sueldos y salarios. No es una cuestión de querer hacerlo, es una cuestión de poder hacerlo. ¡Por lo tanto, la única manera de cuidar los empleos, es cuidando a los empleadores!

¿A quienes cuidamos primero? ¿A las empresas más pequeñas? ¿Las medianas? ¿Las grandes? ¡A todas! Las empresas pequeñas, dan trabajo a menos personas, pero son miles de ellas. Las más grandes, son mucho menos en cantidad, pero dan trabajo a miles de familias, Así que la respuesta es que debemos cuidar ¡a todas!

Para cuidar todas las empresas bolivianas, debemos insistir y ampliar las medidas de estímulo económico, con muchos más recursos, que los recientemente habilitados. Las medidas dispuestas, son una buena señal, un buen inicio, pero debemos profundizarlas y hacer mucho más, disponiendo de más recursos, con la finalidad de preservar empleos. preservar empresas es preservar empleos.

Las reservas de los Estados, los fondos de ahorro, los seguros de liquidez, las previsiones, etc., en general se han creado para acumularlos en momentos buenos, con la finalidad de utilizarlos en momentos malos. No puedo imaginar momentos de urgencia mundial más adecuados para hacerlo. Con ellos y con crédito internacionales, debemos financiar las soluciones a la crisis sanitaria y a la crisis económica, al mismo tiempo.

Los invito a debatir más este gigante desafío. Hagámoslo con nuestros amigos, en nuestro entorno, con nuestros dirigentes y nuestras autoridades. Del debate, pueden salir grandes ideas y soluciones, para todos. No podemos permitirnos fallar.

¡Bendiciones a todos!