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Los exportadores, industriales y las medianas y pequeñas empresas (Mypes) advirtieron este martes sobre una inminente iliquidez e insolvencia de las empresas nacionales de similares características a la que se sentirá a escala mundial, como efecto de la emergencia sanitaria aplicada por la pandemia del Covid 19. Piden al Gobierno apoyo inmediato para evitar el cierre de las unidades productivas.

Basado en un estudio del instituto JP Morgan Chase, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) señaló que a escala internacional el 50% de las empresas tienen una capacidad en torno a los 27 días para continuar cumpliendo sus obligaciones salariales, crediticias, tributarias, pago a proveedores, pagos a la seguridad social, etc., si sus ingresos se paralizan (amortiguación de efectivo) en la actual emergencia sanitaria del coronavirus.

“Para evitar que las empresas en Bolivia, como sucede a escala internacional, ingresen en iliquidez e insolvencia que los conduciría al cierre de sus actividades, paralización de la producción y pérdida de empleo productivo. La CNI remitió a la presidente Jeanine Áñez un conjunto de medidas de estímulo fiscal y una propuesta de creación del Fondo de Estabilidad Productiva Industrial. Las Industrias requieren del apoyo estatal para operar en la emergencia sanitaria del coronavirus”, manifestó el presidente de la CNI, Ibo Blazicevic.

Plan de Contingencia

Por su parte, la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), pidió mayor coordinación ente las instancias del Órgano Ejecutivo con las entidades que intervienen en los procesos de comercio exterior, exportaciones e importaciones y logística de transporte de carga internacional y nacional para enfrentar esta crisis sanitaria. El objetivo es garantizarse el flujo regular del transporte de cargas y los servicios colaterales (depósitos aduaneros y depósitos de contenedores de carga).

“La Caneb considera necesario diseñar un plan de contingencia con aplicación a nivel sectorial y territorial, que permita mitigar las consecuencias económicas de mediano y largo plazo que tendrá la pandemia sobre el aparato productivo nacional, velando por la salud de nuestras empresas”, señala un comunicado.

De esta manera, se busca no poner riesgo el sostenimiento del empleo y la fuente de reservas internacionales del país. Proyecta que muchas empresas ingresarán en el corto plaz en una situación de iliquidez y otras dificultades financieras por lo que “se debe prever la aplicación de medidas excepcionales y temporales que les permita acceder a un financiamiento flexible, que contemple bajos intereses, periodo de gracia pagaderos a plazo y con garantías razonables”.

Asimismo, piden considerar flexibilidades y diferimientos para el cumplimiento de obligaciones laborales, como el pago de aportes a las cajas de salud, aportes a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs), beneficios sociales, salarios, entre otros.

Perjuicio total

La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) develó que la iniciativa de las unidades productivas de las Mypes y otros sectores ya están totalmente perjudicadas por la pandemia del coronavirus, ya que la producción se paralizó.

“Se tienen que aplicar medidas para que las Mypes puedan empezar nuevamente a producir cuando esto acabe. El Ministerio de Desarrollo Productivo debería empezar a estudiar la creación de un fondo de solvencia productiva para las Mypes. Ese fondo estaría destinado a inyectar recursos económicos a todos los rubros para reactivarlas en torno a la producción, amortiguar cuotas de créditos, el tema impositivo, la compra de materia prima. A la vez, el fondo tendría que esperar unos buenos años para su devolución”, indicó Néstor Sandy, presidente de Conamype.

Para que no haya problemas con despidos de sus trabajadores, Sandy propuso que el Gobierno facilite la aplicación de convenios internos entre los trabajadores y los empleadores.