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¡Orden señores!, ¡Orden señores!, ¡Orden señores!, exclamó un oficial, mientras un tumulto de gente discutía entre sí a las afueras de una agencia del Banco Unión, ubicada en el tercer anillo de la avenida Santos Dumont. Con un tono más elevado el policía volvió a exclamar: ¡Orden señores!, ¡Orden señores!, pero el griterío y los empujones seguían, en medio de ese gentío una pareja miraba cómo las personas se peleaban por un lugar en la fila, de donde fueron relegados casi a la fuerza. “Mucha gente se metió. Estamos desde las cuatro de la mañana”, cuenta Gabriel Andrade, mientras muestra su muñeca derecha en donde se le asignó el lugar 239 de la columna. A su lado, está su mujer, Ema Chambi con el turno 238, y que tiene como cinco meses de gestación. Ambos llevaban a su bebé de un año. Por coincidencia, los dos podían salir y llegaron al lugar para cobrar el bono para la Canasta Familiar de Bs 400.

Desde el 22 de marzo rige en Bolivia una cuarentena total para evitar la expansión del coronavirus. En el país, se han reportado más de un centenar de contagios y nueve muertos. Para evitar que la cifras sigan creciendo, el Gobierno limitó la circulación de personas estableciendo días fijos para salir de acuerdo a la numeración del carné de identidad.

La medida durará hasta el 15 de abril y ha paralizado todo tipo de actividad, entre ellas la obra donde Andrade trabaja como albañil.

Para evitar que las personas de escasos recursos pasen hambre, aquellos que viven del día a día, el Gobierno decidió otorgar un bono para comprar alimentos, el Bono a la Familia de Bs 500 por hijo y la Canasta Familiar.

 El beneficio forma parte de un paquete de medidas que las autoridades implementaron para frenar el peor síntoma que ha generado el mal, la falta de dinero en los bolsillos.

“Ojalá podamos cobrar e ir al mercado”, decía Ema, mientras observaba cómo la muchedumbre de gente seguía a empujones. La mujer se beneficiará con el bono Juana Azurduy y el de Canasta Familiar.

A unos metros de la pareja, Jorge Gutiérrez, funcionario del banco, se sumó a la exclamación hecha por el policía, ¡Orden señores!, ¡Orden señores!, pedía, mientras escuchaba reclamos de la gente.

“Hay mucha desesperación y confusión, es por la necesidad”, señaló Gutiérrez, que admitió falencias en la forma de pagar este beneficio.

De acuerdo a las disposiciones del Gobierno solo los beneficiarios de la Renta Dignidad, el Bono Juana Azurduy y el asignado a personas con capacidades diferentes, podrán cobrar la Canasta familiar. Además, se estableció que se abonará a las personas que tienen permiso de circular de acuerdo a la terminación del número de carné de identidad.

“Muchos están confundidos. Quieren cobrar solo presentando el carné de identidad (sin ser beneficiarios de los dos bonos). Además, otras personas quieren cobrar solo por la terminación de su número de carné, pero es de acuerdo al anterior sistema, según la fecha de cumpleaños (Renta Dignidad)”, dijo.

Pocos bancos atendieron

El caos en esta agencia bancaria terminó cuando Gutiérrez llamó a parte de la muchedumbre a tomar un bus para repartir a la gente a otras oficinas del banco que tenían menos gente.

De acuerdo a la disposición de la ASFI todas las entidades financieras tenían que pagar los tres beneficios. Sin embargo, en un recorrido EL DEBER evidenció que en varias financieras privadas no se abonó o estaban cerradas. Esto generó barullos en las diferentes agencias del Banco Unión, entidad estatal que fue la única en atender con normalidad, de acuerdo al horario fijado de 7:00 a 12:00. 

Sin embrago, desde la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) indicaron que hay 52 financieras privadas donde se puede cobrar y todas las entidades del sistema lo harán desde el 8 de abril, cuando migren los datos de la Gestora de Pensiones y hayan capacitado al personal.

En la agencia del Banco Unión de la avenida Santos Dumont no fue la única sucursal en donde hubo confusión por la forma de pago. En el centro de la ciudad, en las oficinas centrales de la financiera en Santa Cruz, mucha gente quería cobrar sin ser beneficiaria de la Renta Dignidad y el bono Juana Azurduy, pensando que podía adquirir el beneficio solo mostrando su carné de identidad.

Fue el caso de José López, un padre de familia con dos niños. El hombre pensó que solo mostrando el carné podía cobrar el beneficio.

“Se han olvidado de gente que tiene hijos pequeños que no van a la escuela y que vive del día. Era mejor que se reparta víveres”, se quejó el hombre.

En el lugar algunas personas de la tercera edad con dolencias como artrosis se quejaba por la falta de sillas. “Estoy parada desde la madrugada y me duele mucho”, decía Mónica López de 67 años.

Adelante, el banco habilitó algunas sillas plásticas que no abastecieron para los adultos mayores.

En la avenida Viedma y segundo anillo, Mario Espejo, se recostó al borde de la jardinera peatonal de esa zona por donde se extendió la fila de la agencia del banco estatal en donde se pagaba este beneficio.

Espejo es artesano y tanto la Renta Dignidad como el bono a la Canasta Familiar le ayudarán a comprar alimentos para él y su esposa Griselda.

“No estoy trabajando y necesitamos  esta ayuda porque estamos solos”, dijo.

Beneficiados

De acuerdo al Ministerio de Economía cerca de 35.000 personas se beneficiaron con la Canasta Familiar en el primer día de pago. Y en total, informó que más de un millón de personas lo recibió, incluyendo gente de la tercera edad y personas con capacidades diferentes.

José Luis Parada, ministro del área, informó que en los próximos 15 días se pagará el Bono Familia a cerca de 1,5 millones de menores en edad escolar hasta el ciclo de primaria.

Más allá de la caótica jornada de hoy, las medidas paliativas, por más buenas que parezcan, no llegan a todas las familias. Si llegó a Gabriel y a Ema, pero no a José que no sabe qué hacer para alimentar a su esposa e hijos.