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Es uno de los jugadores que mejor mantiene su musculatura, pero ello no le cayó del cielo. El actual marcador central de Real Santa Cruz, Cristian Coimbra, comenzó a los 19 años a fortalecer su cuerpo para jugar en una posición en la que hay bastante choque y de ahí no paró. Ahora, con 31, asegura que “soy de los que se ‘mata’ en el gimnasio”.

El defensor, que también ha jugado en Destroyers, Guabirá, Blooming, Sport Boys y Royal Pari, en esta cuarentena por las mañanas cumple el trabajo que le da el cuerpo técnico del equipo albo, que tiene una duración de una hora y media, y por las tardes se ‘machaca’ con los aparatos de gimnasia que tiene en su casa.

“Comencé a jugar en Destroyers en 2007. El entrenador de esa época era David Avilés, que me exigía que vaya al gimnasio para fortalecer el cuerpo. Por ello tengo esa rutina desde mis 19 años, cuando era muy delgado”, explica Cristian, que en su cuenta de Instagram ha subido varios vídeos de los ejercicios que hace.

Durante los más de diez años que lleva jugando en la División Profesional, Coimbra asegura que le saca bastante provecho al trabajo extra que realiza, pues en los partidos oficiales utiliza bastante los brazos para no dejarse apartar con los delanteros. “Hago sentir la fuerza que tengo, gracias a las pesas”, sostiene.

Sobre la pérdida del ritmo de competencia, por la cuarentena, el jugador fue claro al afirmar, que se lo pierde, pues "no es lo mismo entrenarse en casa, que con sus compañeros". Su equipo, Real Santa Cruz, es penúltimo en el Apertura y necesita de forma urgente de buenos resultados para salir de esa incómoda posición.