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Al cumplirse las tres semanas de cuarentena y cuando el Gobierno comenzó la distribución de los bonos para las familias pobres, afloraron las pugnas políticas entre las distintas fuerzas que disputarán las elecciones generales en una fecha por definir. 


Las marchas ocurridas hace tres días en Riberalta y Guayaramerín, Beni, por ciudadanos que rompieron la cuarentena; la movilización del distrito 14 en Cochabamba o la constante desobediencia al confinamiento en dos distritos en El Alto, fueron calificadas como políticas por las autoridades de Gobierno.

El MAS apareció como principal acusado y el asesor legal del Ministerio de Gobierno, Víctor Barboza, afirmó que los aprehendidos de Riberalta admitieron que la protesta fue por motivaciones política y con el objetivo de desestabilizar al Gobierno de Jeanine Áñez.

No es un movimiento por escasez de alimentos, sino que busca desestabilizar al Gobierno e instigar a las personas a no cumplir con la cuarentena, atentando contra la salud de la población y para crear confusión”, dijo el abogado, quien presentó la denuncia contra las personas que protestaron y que fueron cauteladas en La Paz.


El asambleísta Edwin Herrera (Sol.Bo), que fue designado portavoz de la alianza Juntos, aseguró que grupos afines al MAS y financiados por este partido decidieron movilizarse intentando romper la cuarentena dispuesta por el Gobierno. “Esta es una actitud inhumana que no condice con la grave crisis sanitaria que vive el país y está mostrando que el MAS quiere hacer política con la crisis sanitaria que enfrentamos todos contra el coronavirus”.

La diputada Clery Vargas, del MAS, que fue señalada como una de las disidentes, afirmó que los actores que realizan acusaciones políticas son lo que están incurriendo en una actitud eminentemente política porque acusan sin tener pruebas, como se estila en el ámbito político.

Recordó que ella es diputada por el MAS en la ciudad de El Alto y desafió a revisar, incluso, su celular para ver los grupos de su partido y constatar si están convocando a marchas o desobedecer las normas lanzadas por el Gobierno.

“Yo no estoy de acuerdo con que los partidos, incluyendo al MAS, utilicen esta pandemia como plataforma política. No está bien que actores del Gobierno o los otros partidos utilicen el problema para lograr réditos políticos”, reflexionó.


Ataque

Para la vocera del MAS, Marianela Paco, los ataques empezaron después de una declaración vertida por el ministro de Desarrollo Productivo, Wilfredo Rojo, quien dijo que el MAS buscaba romper la cuarentena total que rige en el país desde el domingo 23 de marzo.


En un comunicado público, la dirigencia del MAS dijo que el cumplimiento de la cuarentena dispuesta por el Gobierno no tiene las mismas condiciones para todos porque las familias pobres no tienen cómo almacenar, como hacen en otras esferas de la sociedad boliviana.

Desde Argentina, el expresidente Evo Morales salió este domingo a presentar "propuestas". Dijo que no es momento de debatir el tema de quién hizo más o menos por la salud, sino es hora de proponer alternativas en esta pandemia. 


Colocó sobre la mesa de debate las mismas sugerencias que hacen los legisladores de su partido, como Betty Yañíquez o Víctor Borda, sobre condonación de alquileres o rebaja de sueldos de altos cargos del Estado.

Desde la otra vereda, Edwin Herrera dijo que los mismos dirigentes están llamando a movilizaciones para la próxima semana y se constituiría en una irresponsabilidad de los masistas de colocar en peligro a la ciudadanía.


Las redes

Mientras, por las redes sociales saltaron debates sobre la necesidad o no de continuar con las medidas sanitarias. Hay grupos claramente identificados que abogan por las personas que protestan porque no tienen recursos para alimentarse. Hay otro grupo que lanza consignas contra el MAS y cuestiona que durante los 14 años de gobierno de Evo Morales no se hizo nada por el sistema de salud.


Los masistas recuerdan que fue en ese gobierno y por decisión de Evo Morales que se construyeron hospitales en varias ciudades del país y que el bono canasta que entrega el Gobierno desde el viernes, fue una propuesta del candidato del MAS, Luis Arce Catacora.


Otros actores

En el escenario político también aparecieron los otros candidatos de diferentes frentes que participarán de las elecciones. En Santa Cruz surgió el cuestionamiento en contra de Fernando Camacho, de Creemos, que asegura que no harán ninguna campaña, pero uno de los postulantes a diputado por esa alianza, Henry Montero, hizo una donación al Colegio  Médico aprovechando la pandemia.

Por otro lado, sectores opuestos al Gobierno cuestionaron al empresario y candidato a vicepresidente de Juntos, Samuel Doria Medina, por hacer una donación de Bs 1 millón y hacerlo público, según sus adversarios, en busca de réditos políticos. 


Carlos Mesa, presidenciable de Comunidad Ciudadana, envía un video cada día con distintas propuestas sobre la forma de encarar la pandemia. En su última aparición pidió transparencia en el manejo de los recursos que administra el Gobierno y de las donaciones que está recibiendo de la cooperación internacional.