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Paraguay impondrá controles más severos durante la Semana Santa para el ingreso y salida de personas desde su capital, Asunción, adonde se concentran la mayoría de los 113 casos de coronavirus de los cuales ya se han contabilizado cinco muertos.

Las autoridades sanitarias temen que el movimiento de personas durante la Semana Santa propicie mayores contagios en la población, sobre todo en comunas en las que no se han reportado casos.

Las autoridades sanitarias extendieron hasta el domingo de Pascua 12 de abril la cuarentena absoluta.

Sin embargo, centenares de capitalinos tratan de eludir los controles para realizar los tradicionales viajes al interior aprovechando los feriados.

La Fiscalía imputó a unas 1.500 personas y la policía incautó cerca de un millar de vehículos por violación de la emergencia.

Intendentes (alcaldes) municipales apoyados por comisiones vecinales impusieron bloqueos a la entrada de varias ciudades y pueblos del interior con la consigna de no permitir el ingreso de forasteros.

"No estamos preparados para soportar contagios masivos", dijo a periodistas el intendente Carlos Duarte, de la localidad de Ayolas (300 km al sur, vecina a la argentina Ituizangó) donde se erige la represa hidroeléctrica binacional Yacyretá.

En la localidad de Capibara, 180 km al noreste, el intendente local, David González, ordenó colocar 12 ataúdes frente al edificio comunal "para concienciar a la población y disuadir las visitas en Semana Santa".

"La gente viola la cuarentena. Estoy cansado de explicar. Ojalá la gente entienda de esta forma", subrayó.

"No sos bienvenido. Pega la vuelta y quedate en tu casa", se lee en un gran cartel a la entrada de la ciudad de Villarrica (150 km al sureste).

El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, aseguró que el pico de la pandemia se producirá en la segunda quincena de abril al tiempo que alentó a la población a seguir en aislamiento.