Opinión

Primeras reflexiones tras el fallo en La Haya

El Deber Hace 10/2/2018 8:00:00 AM

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El optimismo y la jubilosa esperanza que los bolivianos cargábamos en el ánimo colectivo, comenzó a venirse abajo en la medida en que el vocero oficial de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya fundamentaba el fallo final negativo para nuestro país. La CIJ consideró que Chile no está obligado a negociar con Bolivia un acceso soberano al mar, aunque sí ese alto tribunal llamó a las partes para que dialoguen privadamente entre sí. Esta derrota jurídica no es el fin del mundo. Ya habrá más tiempo para analizar mejor tanto el fallo como otros factores ligados a este complejo proceso.

De la misma manera, se verán más adelante otros aspectos vinculados con la política interna; este no es el momento. Chile es uno de los países del mundo con mayor extensión de costa oceánica (más de 9.000 kilómetros) y sin embargo se niega sistemáticamente a conceder un minúsculo corredor o un enclave para Bolivia... Pero esas son las realidades. Y con la realidad debemos manejarnos.

Por ahora, hay que resaltar el trabajo del equipo jurídico nacional y el del agente de Bolivia en La Haya, pero al mismo tiempo hay que reconocer que la esgrimida doctrina de los “derechos expectantes” no fue aceptada por la CIJ y su sentencia generará jurisprudencia. Es un camino que ya no se debe recorrer.

Bolivia seguirá su vida normal como Estado soberano. Ahora debemos procurar mejores y más óptimas salidas a los mares, impulsar la plena funcionalidad de Puerto Busch, hacer lo mismo en Ilo, como también optimizar las zonas francas que tenemos en Rosario, Villeta y Palmira, actualmente en estado de abandono. Hay mucho por hacer para mejorar la conectividad de Bolivia y las tareas tienen que comenzar pronto, por imperativo patrio y por el interés nacional.

Más adelante, reiteramos que se harán otras reflexiones y críticas constructivas. El equipo nacional trabajó estos arduos temas durante más de cinco años; ahora seguramente se rescatará lo valioso del proceso. En su momento, surgirá una nueva oportunidad que nos permita retomar pautas negociadoras con Chile, aunque cabe esperar un lapso prudencial. En el corto plazo, es preferible que sean equipos técnicos y comités de fronteras los que examinen temas bilaterales. Sin desmayar, sin ceder al ánimo pesimista por este fallo negativo, trabajemos juntos por una Bolivia mejor y en democracia plena, sin perder la perspectiva legítima de retornar en un futuro al Océano Pacífico sobre la base de entendimientos constructivos de mutuo beneficio.